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Coaching

Noticias Noviembre 14, 2005

Curriculum Ricardo Román Toro

Currículum Ricardo Román Toro Ricardo Román Toro es profesor de filosofía graduado de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación con la memoria de título "Foucault, el saber, el poder y la constitución del sujeto moderno". Ha trabajado desde 1993 en Chile, México y España, vinculado a la disciplina de comunicación y emprendimiento desarrollada por Fernando Flores. Es socio fundador de emprende.cl y profesor de la Universidad Diego Portales.

Chile: 2002 – 2005: emprende.cl

2005: relator y responsable académico desde 2003 de los 7 ciclos del Diploma de Liderazgo Emprendedor dirigido por el Senador Fernando Flores y realizados en Arica e Iquique, con más 1000 graduados, 60 proyectos de negocio y premios de innovación de Corfo y Sercotec; Director taller emprendimiento del Plan Territorial Integrado del turismo en Arica (Corfo); Director Programa Emprendedores de la Universidad Diego Portales y FOSIS. Profesor en la Escuela de Psicología de la Universidad Diego Portales; Expositor en el Seminario Emprendimiento, Universidad Privada Domingo Savio, Sta. Cruz, Bolivia.

2004: Seminarios de capacidad emprendedora en Perú y Bolivia, para empresarios convocados por el Gobierno Regional de Tacna y para los alumnos de la maestría de administración de la Universidad NUR de La Paz.

2003: capacitación a los equipos directivos de la Universidad de Tarapacá (rectoría, decanos y académicos); taller de liderazgo para el equipo directivo de la U. Arturo Prat. 2002: Seminario para 300 ejecutivos de Banca Micro Empresa Banco Estado; consultor proyecto de Grupo Sur en SODIMAC; consultoría a la Corporación de Colegios del Arzobispado de Santiago.

España 1999 – 2001: Business Design Associates España

2001: gerente general de Multiservicios Hispanos S. L., en Madrid, dedicada a servicios integrales de instalación y mantenimiento, basada en la disciplina ontología del lenguaje.

1999-2000: consultor manager Proyecto Movilización de Extremadura a la Sociedad de la Información, para la Junta de Extremadura: Nuevos Centros de Conocimientos, incubadora de empresas tecnológicas Vivernet, entrenamiento de los equipos; programas de capacidad emprendedora para empresarios, profesionales, funcionarios, profesores y estudiantes. Programa de Emprendedores en BarcelonaActiva, Ayuntamiento de Barcelona.

México 1996 – 1998: Business Design Associates

México 1998: consultor manager Entrenamiento del Equipo del Centro de Procesos de Negocio de Bancomer (BBVA) y en el Rediseño de procesos y movilización de la empresa cultural Nexos Editorial Cal y Arena.

1997-1998: consultor manager en el Proyecto de Desarrollo de prácticas comerciales en la empresa de retail Elektra.

1997: consultor manager del proyecto movilización cultural del área comercial de Banca Serfin (Santander).

1996: consultor en la Movilización comercial de la empresa Masterpak Cydsa ; consultor en el proyecto de Desarrollo de liderazgo comercial de Cemex.

56-9-015 9516

ricardo.roman@emprende.cl 

Noticias Noviembre 11, 2005

Qué es emprende.cl

Emprende.cl tiene el propósito de desarrollar espacios de emprendimiento, a través de un trabajo que se basa en la disciplina de comunicación y emprendimiento desarrollada por el filósofo, empresario y senador chileno, Fernando Flores.
La oferta consiste principalmente en cursos centrados en el desarrollo de grupos masivos de emprendedores emergentes que desarrollan negocios con sentido de innovación y conexión al mercado global. El resultado del curso consiste en la creación y crecimiento de negocios, a partir de la innovación en la oferta, la ampliación de clientes, la asociación entre empresarios y la relación con inversionistas.
Como pueden leer en el documento ???Desarrollo de Capacidad Emprendedora???, la capacidad emprendedora consiste en un estilo o cultura que caracteriza a las personas, en sus predisposiciones emocionales, habilidades prácticas y visiones. En el texto utilizo las categorías de ???agente de transformación??? y la capacidad de ???hacer historia??? como lo más sustantivo que caracteriza la capacidad de emprender.
En la experiencia de estos dos años y medio en que he tenido la responsabilidad de dirigir cursos para emprendedores emergentes, alcanzando un número de 1.500 personas, en Arica, Iquique, Santiago, Angol, y pequeñas experiencias en Perú y Bolivia, además de los fundamentos planteados en el documento mencionado, hemos avanzado en enfocar el entrenamiento en cuatro dimensiones:
– La esencia del emprendedor es la capacidad de producir valor a otros seres humanos.
Se trata de seducir a los clientes a partir de la creación de ofertas que producen valor, lo que requiere capacidad de escuchar, tanto a los clientes específicos como al contexto social e histórico en que nos desenvolvemos.
– Desarrollo de sensibilidad y habilidades para desarrollar redes sociales, posicionar identidad, acumular capital financiero y aprendizaje continuo.

Se trata que los emprendedores salgan del aislamiento, se asocien, creen poderes negociadores, masa crítica, que se prestigien como marcas de valor, que se sintonicen con la dimensión financiera de sus negocios como condición necesaria de supervivencia de la empresa, y que desarrollen habilidades para investigar y aprender con rapidez y eficacia.
– Incorporación del mundo de la tecnología.

Se trata de instalar en el centro de la vida de los emprendedores emergentes las posibilidades que trae el un mundo de la red digital planetaria, para hacer negocios, relaciones sociales, crear identidad y aprender. No es una opción, es un aspecto de la era digital, como lo fueron la TV, el automóvil y el petróleo en el siglo pasado. En concreto, hemos utilizado la web como herramienta educativa, el email como modo necesario de comunicación, y el entrenamiento en Linux, con la colaboración de Extremadura, que permite que los participantes, en su mayoría ajenos a la ???era digital???, tengan la experiencia de entrenarse on line desde España, a través de video conferencias y tutoriales en la web. En la actualidad, hemos sumado, a partir de la visión de Fernando Flores en Chile, la fuerza de los weblogs como recurso de posicionamiento en la red.
– Apertura al mundo de las redes de inversiones.

Apertura a los capitalistas ángeles, inversionistas de riesgo, las incubadoras de empresas, potenciadoras de negocio y los fondos públicos, como capital semilla en Chile. Se trata de instalar la necesidad que toda empresa crezca en el tiempo como posibilidad de supervivencia y maduración del negocio. Más importante que los recursos iniciales es la capacidad de articular una oferta de negocio innovadora y diferenciada, con mercado de clientes definido. Más importante que contar con los recursos es contar con emprendedores decididos, responsables y ambiciosos, que se jugarán por el negocio. En concreto, hemos contado con la colaboración de la potenciadora de negocios Octantis, que ha orientado a los emprendedores en el desarrollo de sus modelos de negocio, los planes de negocio, la presentación articulada del negocio, y la relación con redes de inversionistas ángeles. También hemos tenido la colaboración de Fosis, Sercotec y Corfo.
Es importante destacar que la mayoría de los participantes en estos cursos eran ajenos a estos mundos de las redes sociales, la tecnología y las inversiones, lo que abre una esperanza basada en la fuerza de transformación de esta tecnología de emprendimiento. Aunque no todos hacen negocios, claramente hacen un cambio positivo, significativo y práctico para sus vidas y su entorno económico y social.
En próximos artículos ahondaré en cada uno de estos cuatro enunciados. Por ahora, me interesaba, iniciar una conversación en torno de lo que veo que se requiere en países como Chile para desarrollar las empresas emergentes, dado que significan una parte importante de la economía y el empleo, pieza clave en el desarrollo y superación de la pobreza, con proyección de futuro y cuidado del ambiente.
Agradezco al Senador Fernando Flores la oportunidad de crecer, desarrollarme como profesional y desarrollar un trabajo significativo durante estos trece años. También agradezco la colaboración de intituciones como la Junta de Extremadura, Octantis, Corfo, Sercotec, CORDAP, en Chile a laUniversidad Diego Portales (Santiago), Universidad de Tarapacá (Arica), Universidad Arturo Prat (Iquique) y en Bolivia a la Universidad NUR (Bolivia) y Universidad Domingo Sabio (Santa Cruz).

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Noticias Noviembre 7, 2005

El espejo de los lindos

La Tercera
Opinión
El espejo de los lindos

Hay quienes se han dedicado últimamente a “rajar” a Lamarca, pidiéndole que pase al pizarrón a probar con detalles sus asertos y luego ofrecer soluciones. Pero eso es el colmo de la pedantería. Lamarca no tiene que dar pruebas de nada. Simplemente ofreció su punto de vista, su visión.
Fernando Villegas

Desde el punto de vista de la eficacia política químicamente pura, la elite económica del país debió haber ninguneado con un total silencio las palabras de Felipe Lamarca. Ya habrían sido olvidadas. Pero, al contrario, los notables no pudieron con su carácter y aun hoy siguen haciendo cola para salir al ruedo a patearle las canillas al herético. O quizás la discreción fuera mucho pedir. Requiere una fuerza de carácter y una capacidad de cálculo que tal vez se encuentre más allá de los rasgos temperamentales de un grupo que, por definición, se considera y ve a sí mismo en la cúspide del poder, la riqueza, el conocimiento y la verdad.

Esto de “verse a sí mismos” es la clave. Literalmente pasan mirándose el ombligo. Se adoran. No por nada un analista le reprochó a un candidato de la derecha el usar la televisión más como espejo que como ventana.

El asunto tiene muchas otras ramificaciones. Nos señalaba un amigo muy cosmopolita y conocedor de gentes el asombro que produce en los extranjeros la cuantía y extraordinaria persistencia, década tras década y régimen tras régimen, de las llamadas “páginas sociales” de alguna prensa, especialmente en sus ediciones dominicales. Al parecer en ninguna parte del mundo, excepto en Chile, se dedica tanto espacio -en los diarios- a los avatares de la gente linda. Son, por cierto, las páginas más caras. Los ricos y famosos adoran verse fotografiados en eventos deportivos de alto coturno, inauguración de exposiciones, bailes de caridad, aniversarios gerenciales, temporadas de veraneo. Son siempre los mismos y los hijos y los nietos de los mismos, todos ellos indistinguibles -salvo por la edad- porque preservan, merced a su piadosa y multiplicada endogamia, el conocido tipo fisiognómico de la clase alta chilena histórica, esa rara mezcla de postura ladina -y modo de hablar a grititos- de huaso bruto y la urbanidad superficial de ricachón más o menos viajado. Lo hacen junto a hileras de chiquillas y señoronas salidas de la misma máquina de hacer salchichas, todas blancas como polvo talco, todas rubias, sonrientes, cargadas de joyas, con aire de arrogancia y a veces también de ligero déficit mental.

Seguros de su posición, pero al mismo tiempo con el nebuloso temor de amenazas en el horizonte, los miembros de la elite empresarial y de negocios no toleran a los disidentes de su propia clase. Los consideran unos aguafiestas a los que debe exorcizarse en el acto.

Los disidentes cometen la imprudencia de conjurar fantasmas y husmear los armarios en busca de esqueletos. Peor aún si traen doctrina. Hay entonces que ridiculizarlos, vejarlos, la vieja arma del huaserío adinerado.

Niños lindos

Entonces es cuando juegan su papel los niños lindos. Luego que los prohombres, casi todos sexagenarios o más, han expresado su solemne rechazo y excomunión -algunos haciendo píos llamamientos a “la cordura”, esto es, a dejar que todo siga igual- llega el turno de los señoritingos incrustados en el nivel gerencial y con acceso a columnas y páginas devotas del mercado. Hablo de treintañeros que pudieron darse el lujo de comprar su título en USA -un doctorado no es mera cuestión de algún módico talento y perseverancia; son en extremo caros-, manejan bien la Hewlett-Packard y han creído descubrirse habilidades como gacetilleros. Pero primero que nada creen a pie juntillas en las supersticiones de la llamada “ciencia económica”. Citan el mercado con la misma ausencia de análisis e igual abundancia de ciega fe con que los beatos mentan a la Virgen y a los santos. El mercado dictamina esto, el mercado manda lo otro.

No he leído ni una sola vez a siquiera una de estas jóvenes lumbreras examinando la naturaleza pre-mercado del mercado, su ubicación en el sistema global, sus orígenes, las verdaderas raíces de su mecánica. Se limitan a indicar con el dedo sus fluctuaciones y a recitar un par de lugares comunes, axiomas e hipnóticos mantras. Del modo más evidente juegan el papel de ideólogos, de retóricos a sueldo, de Cantinflas, no de científicos. Para serlo les falta la duda, la disposición a interrogarse. Sentándose elegantemente con las piernas cruzadas en sus butacones de rectorías y/u oficinas de corretaje de propiedades, se han dedicado últimamente a “rajar” a Lamarca. Y para esos efectos le piden que pase al pizarrón a probar con detalles sus asertos y luego ofrecer soluciones.

Pedantería

Pero hacer tal cosa, lo decimos con algo de vergüenza ajena, es el colmo de la pedantería. Lamarca no tiene que dar pruebas de nada. Simplemente ofreció su punto de vista, su visión.

Y su visión no es la mera extravagancia de un rico que se ha retirado a amaestrar pingos de rodeo y a escribir sus memorias. La comparten varios millones de chilenos. A estos, que no sólo la ven sino la sufren, no van a venirles con exigencias académicas. Los que reciben sueldos miserables, los que ven sus cotizaciones flotar en el limbo de atrasos injustificables y operaciones financieras del empleador, los que observan los excedentes repartirse sólo en el círculo mágico de los lindos, los que son “desvinculados” a la primera de cambio cuando hay problemas de caja y/o fusiones en tránsito, todos esos no necesitan demostrarle con power point a Fulanito, doctor en chanterías económicas, su lamentable experiencia laboral.

Todo esto, ya que hablamos de espejos donde la elite se mira en franco arrobo, nos habla también de ceguera cuando por casualidad miran para otro lado. Decían los griegos que “los dioses ciegan a quienes quieren perder”. Pues bien, el que sinceramente crean no hay nada por mejorar o modificar, el suponer que tras las quejas hay sólo demagogia o ignorancia, todo eso es propio de la soberbia que enceguece a las elites cuando han disfrutado un período demasiado largo de hegemonía. Recuerdan la nobleza francesa un año antes de 1789. Entonces pudieron haber aceptado los cambios en el sistema tributario que les pedía el monarca, pero lo rechazaron de plano y abrieron las compuertas de la revolución.

¿Qué viene en Chile después de este 1788 con apariencias de una elección más? El apoyo creciente de un Tomás Hirsch, la violencia de la delincuencia juvenil nacida de poblaciones y pobladores sin porvenir o el apoyo que los narcos disfrutan en algunos sectores populares bien debiera llamarlos a hacerse algunas reflexiones. El nombre del juego es repartir, compartir, desparramar, no sólo gotear. Pero eso, a tales economistas les parece anatema y lo rechazan enérgicamente. Sería “distorsionar las leyes del mercado”. Por eso y mientras tanto, ufanos, llaman a Lamarca y otros a rendir una prueba de suficiencia.

Noticias Octubre 31, 2005

Eugenio Tironi

Poder
Eugenio Tironi: “Perdimos el candor frente al mercado”

– ¿En qué se refleja este modelo que usted ve más inspirado en la experiencia norteamericana?

– Se refleja en todo. En la economía de mercado. También en una ciudad extensa, segregada, donde muchos arrancan al suburbio, en donde se privilegia al auto. Tenemos un sistema de protección y movilidad social basado estrictamente en el desempeño individual. Una cultura que premia el éxito, el que está vinculado a la sociedad de consumo. Las jornadas de trabajo son muy largas. La felicidad está más vinculada a la libertad y autonomía que al valor de las relaciones comunitarias. Este rumbo que sigue Chile es el mismo rumbo que siguió Irlanda. La felicidad está más vinculada a emancipación de la comunidad que a pertenecer a ella.

– ¿Y eso es positivo o negativo? En su visión hay cierta sensación negativa, que nos estamos perdiendo algo.
– Hemos hecho todas las tareas que impone el modelo de modernización norteamericano, pero hemos llegado a un punto tal que tenemos que pensar hacia dónde vamos. Y en este punto no hay un solo sendero, hay varios.

Un camino es seguir en más de lo mismo: más individualismo, más quiebre de los vínculos comunitarios, más competencia, más desprotección, más libertad, pero más angustia. Ese camino, a mi juicio, conduce a la infelicidad. Y ahí está el caso irlandés. El otro camino es, sin abandonar el modelo norteamericano -o sea, sin abandonar el mercado-, incorporar más estas variables que yo llamo comunitarias.

– ¿Qué implica eso concretamente?
– Robustecer el concepto de familia, por ejemplo. La familia es esencial para compensar la incertidumbre, los desgarros que produce una sociedad de mercado. Cuando hablo de familia hablo en plural, no me refiero a “un” tipo de familia. En este punto creo que el hecho de que los homosexuales reivindiquen el derecho a constituir una familia es un triunfo de la institución familiar, porque demuestra que la idea de un individuo solo es una vía infeliz. También hay que pensar en el empleo no sólo en términos de productividad, sino empleos en términos de pertenencia a una comunidad.

– ¿Pero usted cree que puede alguien -digamos un candidato- imponer un cambio a un modelo que tiene raíces culturales profundas?
– Esa persona ya vino. Bachelet representa esto. La razón por que ella emerge con la popularidad que tiene sin hacer campaña es porque representa simbólicamente esto. Ella vuelve a poner en la agenda emocional el valor de la acogida, del perdón, de la participación. Bachelet pone acento en dos grandes fuentes de angustia e infelicidad: la educación preescolar (la niñez) y en la previsión (la vejez). Son las dos grandes fuentes de incertidumbre. En eso ella le da en el clavo. El déficit del modelo -las correcciones si se le quiere llamar así- no viene dado por la racionalidad, sino por hacerse cargo de estos déficits afectivos. Tenemos una elite y una clase política totalmente focalizada al Producto Interno Bruto, el PIB. Necesitamos hoy una elite que comience a pensar en la Felicidad Interna Bruta, en la FIB.

– Pero se dice que en países en vías de desarrollo la felicidad es un “suntuario”.
– Eso es un error. Estudios dicen que efectivamente la gente más rica es más feliz que los pobres y que los países ricos tienen una tasa de felicidad más alta que los pobres. Pero a partir de cierto momento, la riqueza tiene rendimientos decrecientes en relación a la felicidad y ésta se estanca. Países como Inglaterra, Japón y EE.UU. tienen tasas de felicidad estancadas desde los años 50.

“Hay insatisfacción”

– ¿Los chilenos sienten más angustia?
– Sí, hay síntomas claros. Por ejemplo, lo fuerte que nos golpeó la declinación económica, porque ni siquiera se puede hablar de crisis la económica, de 1998. Ahí perdimos el candor frente al mercado y las modernizaciones. Nos dimos cuenta de que la economía y el mercado tenían puntos altos y bajos y que en los bajos nadie nos protege salvo la familia. Hoy, en la medida que la economía se recupera, miramos las cosas con más cuidado y precaución. Estamos menos embalados que antes. Llama la atención el importante rol que se le da a la familia en una país que idolatra tanto la individualización y la competencia.

– ¿Hay insatisfacción?
– La gente siente que todo lo que hace, vive y trabaja es necesario, pero no es suficiente para ser feliz. Y hoy levanta un poco la cabeza y mira más allá. Incluso está dispuesta a sacrificar niveles de consumo y de competitividad por calidad de vida, medio ambiente, vida familiar, por darle tiempo a sus hobbies, etc.

– ¿La elite está en sintonía con esa mirada?
– Creo que sí. Estamos en un período más reflexivo. Además, emerge una segunda generación en el mundo empresarial. Hoy, por ejemplo, los conflictos medioambientales no se enfrentan desde el punto de vista empresarial como se hacía en los ’90, cuando cualquier demanda atentaba contra el derecho de propiedad.

– Lamarca dijo a La Tercera que hay una cierta complicidad entre la elite política y la económica para mantener el statu quo. ¿Comparte eso?
– Si la elite no toma este tema y le da prioridad no sólo al PIB sino al FIB, es muy difícil que las cosas cambien. Los estudios demuestran que una de las variables que producen más infelicidad es la desigualdad. No es carecer de algo, sino el hecho de que unos pocos tengan eso en exceso y otros no lo tengan. Combatir la desigualdad -y hacerlo en serio- debe ser encarado por las elites políticas y empresariales, en forma unida, no enfrentadas.

– Pero ¿cree que hay una complicidad en estas dos elites para no abordar el tema?
– No, no lo veo así. Es cierto que ha habido una complicidad, pero no con este fin, sino para consolidar el modelo. Y ella ha sido exitosa. Sin esa complicidad no tendríamos ni una democracia ni una economía de mercado estables. Ahora bien, logrado esto hay que crear una nueva complicidad en torno de estas nuevas variables.

Esto es más que corregir el modelo. Tampoco reinventarlo. Es darle una dirección. Es asumir que esto no funciona por el puro chorreo y que el crecimiento económico no es capaz de resolver todos los problemas. Se necesita una nueva complicidad para definir qué queremos: Irlanda o Escandinavia. Como no estamos chapoteando sino flotando bien, podemos plantearnos un problema estratégico. Ojalá éste fuera el debate en esta campaña. Pero no veo esa reflexión.

– ¿Qué pasa si seguimos el mismo camino?
– Podemos llegar a ese síndrome irlandés, en el cual los altos índices de crecimiento económico, van acompañados de incrementos de la tasa de suicidio, del crimen, drogadicción, que no hace a la gente más satisfecha, sino más miserable. Es momento de que la elite reflexione y diga para dónde queremos ir

Mirando a Escandinavia

– Usted dice que hay que huir del modelo irlandés. ¿Qué modelo seguir?
– Es muy interesante el modelo escandinavo. No se puede decir que no sea competitivo, globalizado o eficiente. Pero han logrado una ecuación en el uso del tiempo entre trabajo y familia, o entre crecimiento y medio ambiente, que es notable. Es un modelo que no tiene nada que ver con el modelo de los 60, que era mucho más estatal. Han introducido más flexibilidad y más mercado, pero siguen teniendo este componente comunitario. El ancla sobre la cual descansa la felicidad de las personas es sentir que participan o pertenecen a una comunidad o proyecto que tiene fines comunes.

– Esta idea de los bienes comunitarios puede llevar a un alza de impuestos. En los países escandinavos los impuestos son altos. En Chile, en cambio, el planteamiento del sector empresarial es no subirlos.
– Ese es un tema fundamental. No tiene que ver con la minucia de si se sube uno o dos puntos más, sino la noción misma. Hay un modelo donde el óptimo es no pagar impuestos, de modo que cada uno maneje su propios recursos y se sea más autónomo y más libre. El segundo modelo es acumular recursos destinados a financiar los bienes comunes de la sociedad y que son administrados por el Estado. El primer modelo genera menos felicidad social que el segundo. Porque paradojalmente la autonomía, la libertad ad infinitum, no conduce a la felicidad, sino a la infelicidad.

– ¿Usted ve a los empresarios dispuestos a aceptar ese segundo modelo?
– Una objeción que siempre se ha esgrimido es que se requiere un rol más eficiente del Estado, con menos corrupción y menos fuentes de privilegios para ciertos grupos. Creo que esas cosas hay que barrerlas, y para ello hay que seguir modernizando y haciendo más transparente el Estado, para eliminar dicha suspicacia.

– La pregunta es quién se atrevería a plantear este tipo de reformas impositivas y en cuánto tiempo hacerlo.
– Así como la izquierda legitimó el mercado, a lo mejor la derecha es la llamada a legitimar la reforma impositiva.

– Usted trabaja asesorando empresarios. ¿Cómo los ve a ellos en este debate?
– Hoy somos todo gallinas, gallos, pollos que estamos en un gallinero, donde la máxima es incrementar la libertad, la autonomía como camino a la felicidad. Y donde la máxima es lograr eso por la vía de la competencia, de la diferenciación y del incremento de las horas de trabajo. El que deja de bailar esa música es expulsado del gallinero. En ese sentido, es buena la pregunta ¿quién empieza? Deberíamos al menos hacer un pequeño parelé en el gallinero, y decir: ‘pongamos un poco de atención a la música que estamos bailando’. Porque estamos todos preocupados de quién baila mejor, pero no nos hemos preguntado si nos gusta o no la música.

– En lo que plantea hay un cambio cultural que puede tomar mucho tiempo, generaciones.
– Las cosas que en otras sociedades toman décadas, aquí toman a veces meses. Estamos pasando desde la modernización candorosa a la modernización compleja, desde una modernización muy individualista a una modernización más comunitaria. Rasgos de eso vienen desde hace ya un tiempo: la forma íntima de cómo se celebróaronlos 30 años del golpe, Machuca, Tunik, lo que ha pasado en la televisión. Hay un proceso más reflexivo y cuestionador del curso que llevamos. Todos seguimos pedaleando, porque si no nos caemos, pero ya empezamos a mirar hacia adelante para ver hacia dónde vamos, y empiezan a abrirse distintos caminos. Y se han resuelto temas vitales para abrir el panorama: el conflicto gobierno-empresarios, que no existe más; el conflicto Fuerza Armadas-centro-izquierda, que no existe más; el tema del pasado, Allende, la UP, que no existe más.

Invirtiendo en la FIB

– ¿Cuáles son sus propuestas? ¿Más o menos flexibilidad laboral, por ejemplo?
– Hay ciertas medidas que son buenas para el crecimiento, como la flexibilización, la desprotección, pero que son malos desde el punto de vista de la Felicidad Interna Bruta. Curiosamente, la FIT se desarrolla más en ambientes más protegidos, más predecibles, más organizados.

– ¿Y cuál es el rol de las empresas?
– Las empresas no pueden seguir destruyendo los vínculos comunitarios que existían en su seno, y esos vínculos son desde el club deportivo, la carrera profesional, la transparencia en las remuneraciones, hasta una cierta participación de los trabajadores en los beneficios. Creo que es vital que la gente que labora en una empresa sienta que pertenece a ella.

– ¿Eso es trabajo de los empresarios?
– De los empresarios, de los sindicatos, de los trabajadores. Crear sentimiento de cuerpo es vital para las empresas para defenderse ante la nuevas amenazas o tensiones.

– ¿Y qué más propone usted?
– En educación todo el esfuerzo ha estado orientado a aumentar las capacidades y habilidades competitivas de los niños y adolescentes. Hoy día, junto con eso, hay que poner acento en la construcción de valores, de bienes comunes, de que se sientan parte de una comunidad que se llama Chile, y enseñarles habilidades que no son competitivas, sino que son comunitarias.

– ¿Cree que se están incubando conflictos o presiones sociales a futuro?
– No creo que estemos ante una bomba de tiempo porque la elite ha venido actuando. Lagos no fue Frei. ??l gestionó la modernización chilena más en el sentido que yo hablo. Y eso es lo que la gente está esperando, y buscando. Bachelet ha planteado una reforma previsional que parecía algo tremendo, cambiar un pilar del sistema. Y hoy parece que no hay ni discrepancias. Se pueden hacer muchas más cosas sin que el edificio se caiga.

– ¿Somos capaces de hacer estos cambios?
– Totalmente. Somos una sociedad más adulta, más segura de sí misma, llega gente de otras generaciones a gobernar, que no tiene traumas del pasado como mi generación, marcada por el ’73 y que tiene un trauma muy grande respecto al cambio. Hoy hay mayor apertura a hacer cambios, cambios en un sentido más comunitario.