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Diario Financiero Felipe Lamarca: "No tenemos problemas de lucas, deberíamos buscar una solución de soberanía energética" "Se decía que Europa estaba liquidada porque tenían un sector estatal muy fuerte, impuestos muy altos, una política social muy intensa, pero si uno mira los países que están mejor son Suecia, Noruega, Dinamarca, que tal vez tienen el mayor sector público y tienen una política social mucho más fuerte, son los que más crecen e innovan. Entonces uno empieza a pensar que el bienestar, la tranquilidad y la educación de la población, los hace pensar mejor, ser más diligentes, más trabajadores, más prudentes. Es decir, a los países que les ha ido mejor son a los que más han invertido en su gente, en su sociedad e invertir en la gente significa todo, invertir en salud, vivienda, educación, etc." Felipe Lamarca, líder empresarial chileno. Continúa: Yo vengo hace dos años diciendo que hay que gastar más, que no creo en el cuento de las vacas flacas … y también generó polémica, pero miren al final se cambió la regla estructural y no se ha caído el país. Hace dos años Felipe Lamarca tiró el mantel en la mesa empresarial. Dijo que Chile no iba a cambiar mientras las elites no soltaran "la teta", gatillando con ello una fuerte polémica entre sus pares, dado que acusó la existencia de una complicidad entre las dirigencias políticas y económicas para mantener todo igual, lo que a su juicio contribuía a aumentar la brecha de la desigualdad en el país. A cualquiera se le podría haber perdonado una frase como esa, pero no al ex hombre fuerte del grupo Angelini, no al ex presidente de la Sofofa. Fue una época dura la que se vino tras las declaraciones, difícil, "me dieron duro por lo que dije, pero ahora muchos me han dicho que parece que tenía un poco de razón", asegura. Pero Lamarca, lejos de recluirse en el ostracismo, no encontró nada mejor que seguir firme en su intención de "remecer conciencias" y "meter poco a poco" el discurso de la desigualdad en el debate nacional. Ello fue impulsado por la satisfacción que sintió cuando "la calle" le demostró que sentían lo que él había dicho, "eso me reconfortó más que cualquier cosa". Hoy su vida se reparte en los directorios de Ripley, CSAV; ayudando a jóvenes emprendedores a conseguir recursos y en conferencias especialmente en universidades, donde inculca que hay que tener una misión en la vida, y que "habiendo nacido en este país, lo mínimo que se puede hacer es colaborar con la sociedad, venga del sector que se venga". Pero no sólo eso, Lamarca se ha convertido en lo que se podría decir, "el Al Gore chileno". Recorre el país, de Arica a Punta Arenas dando charlas, va a programas de radio y televisión… su tema es el cambio -no el climático- sino el de la sociedad y que a su juicio debe ser impulsado por la inyección de más recursos en educación e innovación. "Yo vengo hace dos años diciendo que hay que gastar más, que no creo en el cuento de las vacas flacas" eso también generó polémica, pero miren al final se cambió la regla estructural y no se ha caído el país???, asevera. -Hace dos años planteó una dura crítica al mundo empresarial ¿ha visto algún cambio en ellos? -En ese momento a mí me dieron duro por lo que dije, pero ahora muchos me han dicho que parece que tenía un poco de razón. Yo digo lo que pienso y si algunos le parece bien y otros mal, bueno cada uno piensa como quiere, pero para que los países progresen hay que ir sembrando semillas de algunas ideas. -¿Cómo evalúa ese episodio?, porque muchos dijeron que usted había salido a prestarle ropa a los que quieren cambiar el modelo, ¿siente que fue incomprendido en ese momento? -Siento desgraciadamente que todavía vivimos en una sociedad polarizada y eso no se condice con el mundo que es mucho más moderno. ¡Por favor! Yo no dije nada del otro mundo, si el problema de la desigualdad es reconocido aquí y en la quebrada del ají. Lo que pasa es que lo dije y a mucha gente no le gustó y me dieron muy duro por esto del "club de la teta" que tenía que ver con que entre las elites se ponen de acuerdo, a uno le va bien económicamente y le agradece al poder político y éste se sustenta del otro y se olvidan del chileno medio y del chileno pobre, quizás uno pone nombre atrayente para que atraiga la idea pero hay mucha verdad en lo que dije. Para ser honesto lo que más satisfacción me dio, porque me dio lo mismo lo que hayan pensado mis pares, pero la calle me demostró que sentían lo que yo había dicho y eso me reconforta más que cualquier cosa. -Pero dentro del empresariado duro ¿se ha acercado alguien? -Si hay más de uno, que me ha dicho que tal vez no han estado de acuerdo en mis palabras, en la forma, pero que hay materia en lo que dije. Yo vengo hace dos años diciendo que hay que gastar más, que no creo en el cuento de las vacas flacas … y también generó polémica, pero miren al final se cambió la regla estructural y no se ha caído el país. -Entonces le gustó el discurso de la presidenta Bachelet el 21 de mayo. -Habría que partir diciendo que fue un buen discurso en la forma y algo en el fondo. Creo que ella lo hizo muy bien, estaba suelta, tranquila, puso cosas de su cosecha, le habló a la gente de la galería. Creo que también fue un buen discurso, pero para la política añeja. El país requiere lo que en su origen es una cuenta a la Nación, decir lo que se hizo y lo que no, plantear dónde estuvieron los aciertos y los errores. Un país moderno requiere mucha más información de la que se le dio y una cuenta que diga en qué se cumplió y en qué no. Es hora de cambiar ese discurso, si bien fue bueno en la forma y bonito en el fondo y bastante completo, es hora de que lo cambiemos. -¿Cuáles fueron los méritos? -Despejó muchas cosas, en primer lugar que podemos gastar más y eso me parece bien y lo aplaudo. Esto de haberse ganado el Kino y no poder gastarlo, sobre todo en programas sociales a mí me parecía increíble, entonces creo que hay una cosa que cambia el debate y es que podemos gastar más, pero eso abre otro debate ahora: en qué, cómo y dónde debemos gastar. -En educación??? -El segundo tema importante, es que se subió la subvención escolar, lo que abre un nuevo tema, porque uno sabe que con $50 mil y $60 mil se puede dar una educación bastante buena, pero ¿cómo se da esa educación? Nos han dicho que se viene una Superintendencia de Educación, medida que me parece bien, pero esto también nos lleva a otra discusión como, por ejemplo, si la subvención se la entregaremos a cada padre para que escoja el colegio. -¿Qué más hay rescatable? -Además, se demostró una preocupación sobre los efectos que puede tener sobre la economía el gastar más, en especial sobre el tipo de cambio que uno sabe que afecta a Chile en general, pero sobre todo a los empresarios pequeños y medianos. Pues bien, se preocuparon de buscar una solución que además tiene otros beneficios y aumentaron de 30% a 45% la proporción de la cartera que las AFP pueden invertir afuera, eso no sólo es bueno para el tipo de cambio sino que es bueno para todos los ahorrantes en previsión. Hoy se terminó esta especie de corralito que había sobre las AFP y que hacía subir la bolsa chilena de manera desmedida. -Usted dice que la buena noticia es que se puede gastar más, pero falta decir cómo se controla mejor???. -Obvio, estamos en un Chile totalmente distinto. Estamos en un país de US$ 10 mil per cápita y que si lo ponemos a precio de paridad con otros países tenemos un poder adquisitivo de US$12 mil per cápita, entonces estamos en otro país que requiere otra educación, requiere otra forma de hacer las cosas, en todo orden de cosas necesita otros niveles. El país se nos ha transformado, es otro, por eso estamos tan contentos… -Pero no se nota -Uno ve que hay más crecimiento en la vivienda, hay más autos en las calles y para qué decir la cantidad de motos, ve que sale más gente a veranear, los caminos están más ocupados que antes, en definitiva uno ve que algo ha chorreado el tema, que estamos mejor, pero también es cierto que podríamos estar mejor todavía. Los problemas reales que tenemos es que hay mucha desigualdad, que la gestión pública en problemas sociales no está bien. Otro punto importante es que este es un país muy conservador que atenta contra la innovación, hemos estado copando al país con distintas cosas pero no hemos estado innovando. -Este es otro país, pero con la misma infraestructura pública… -Tenemos un lastre que impide que crezcamos a tasas más altas que las actuales y que también impide que las cosas salgan mejor y esto es la administración pública. -¿Y qué se puede hacer? -Lo que tenemos que hacer es que en la gestión pública partamos por lo elemental y esto quiere decir que las personas entren por concurso para que estén los mejores y se asciende por mérito, y toda esa gestión debe ser despolitizada. También es importante meterle transparencia a todo, al sistema público y al privado. -¿No hay transparencia en el sistema privado? -En cualquier junta de accionistas del sector privado se cuenta cuál fue la política de inversiones, cuáles fueron las ventas, cuál es la política de dividendos, etc., pero nunca se dice cuál es la política laboral y salarial de la empresa en todos los niveles y cómo se reajustará, cómo se asciende… no dicen eso y tampoco cuál es la política con los proveedores. El punto es que las empresas tomen libremente sus decisiones, pero que al mismo tiempo digan transparentemente "este es mi rayado de cancha", de esta manera uno sabe perfectamente a qué se atiene. Por lo demás, no estoy diciendo nada del otro mundo, ahora tenemos además de la memoria financiera una de responsabilidad social empresarial, entonces después habrá también una memoria ética que diga estas cosas. Además esto tiene que ver con el devenir del mundo que va hacia sociedades más valóricas. El año y medio de Bachelet -Tras un año y medio de gobierno, ¿cómo evalúa la gestión de Bachelet? -Yo creo que ha tenido altos y bajos, pero por lo menos hoy se ve mejor que antes, pese al Transantiago. El año pasado había toda una discusión porque el país iba a crecer al 4% y se decía que eso no podía ser, hoy en día el país está creciendo un 5,8% y puede hacerlo a un 6%, entonces estamos siguiendo una senda que a nivel mundial es bastante buena. Además han bajado las cifras del desempleo, el peso está muy apreciado, sigue bien, estamos gozando un precio de materias primas altas y tampoco se ve que venga un cambio abrupto, por tanto el panorama económico se ve bien. -Pero, su popularidad ha venido bajando persistentemente… -Porque obviamente la gente exige más y ha habido problemas, hoy el tema es el Transantiago, el año pasado la rebelión de los pingüinos y son temas que han ido golpeando. Además hay cosas en las que no se ha mejorado. Por ejemplo, eché de menos en el discurso del 21 de mayo la seguridad, que es un tema que afecta gravemente a las familias chilenas de todos los estratos. Ahora, sí hay algo bueno que trajo el tema Transantiago y es que mostró que es necesario descentralizar. Producto del Transantiago han surgido los reclamos de las regiones y se terminó dando más y mejor mano a las regiones, pero ojalá eso se tradujera en una descentralización mucho más efectiva. -Hay quienes pensaron que el Transantiago gatillaría un estallido social -Me parece que en el país por una cosa cultural no se ha llegado a tanto. Uno se pregunta ¿por qué frente a este tipo de problemas existe tanta mansedumbre?. Si uno conversa con la gente ellos te dicen que qué sacan con protestar o demostrar su descontento, son muy racionales y al final sopesan lo que tienen y se dicen: tengo pega, no muy bien pagada pero la tengo; tengo posibilidad de endeudarme un poco para comprar algunas cosas; puedo trabajar yo, puede trabajar mi mujer, algunos de mis hijos y entre todos hacemos un presupuesto más o menos. Mal que mal, no todos, pero una gran cantidad de personas han ido mejorando, tienen mejores casas, pueden tener un autito y pueden pensar en salir de vacaciones. Todas estas son cosas que ha costado mucho ganar y no están dispuestos a perderlas porque sí. -Que los políticos salieran a decir que podía ocurrir un estallido social ¿no fue peligroso ya que alguien pudo haberse tomado esas palabras en serio? -Pero, ¿la gente siguió a los políticos? Yo creo que la pregunta es ¿por qué no los siguen?. Lo que ha ocurrido es un problema social profundo que eventualmente puede derivar en ese tipo de cosas. Pero la verdad es que la mansedumbre es grande y también la falta de respeto hacia la gente; basta ver el otro día cuando no funcionó el Metro, la gente se aglomeró en las calles y no hizo nada, aún cuando le tiraron gases lacrimógenos. Yo creo que estamos llegando a una falta de respeto para el pueblo chileno. "El royalty es una medida razonable, no sólo a la minería también a otras actividades" -¿Cómo evalúa el rol de la Alianza en estos momentos? -Yo no me meto en política, no sé de los dimes y diretes de la Alianza y la Concertación. Yo creo que en la medida que el pueblo chileno sea más educado, haya más escolaridad, tenga más acceso a las nuevas tecnologías, van a empezar a enganchar más con las ideas que con las pertenencias políticas que pasaban de generación en generación. -O sea, ¿se acabaron las discusiones ideológicas? -Yo creo que se acabaron hace mucho rato. Hoy en día uno se puede llegar a confundir, por ejemplo se decía que Europa estaba liquidada porque tenían un sector estatal muy fuerte, impuestos muy altos, una política social muy intensa, pero si uno mira los países que están mejor son Suecia, Noruega, Dinamarca, que tal vez tienen el mayor sector público y tienen una política social mucho más fuerte, son los que más crecen e innovan. Entonces uno empieza a pensar que el bienestar, la tranquilidad y la educación de la población, los hace pensar mejor, ser más diligentes, más trabajadores, más prudentes. Es decir, a los países que les ha ido mejor son a los que más han invertido en su gente, en su sociedad e invertir en la gente significa todo, invertir en salud, vivienda, educación, etc. -Y hoy en Chile ¿quién está generando ideas? -Yo creo que hay en Chile gente que está generando ideas, pero está muy dispersa. Lo que sí es claro hay un déficit grande en innovación. En ese sentido, el royalty es una medida razonable, no sólo a la minería también a otras actividades, pero me he dado cuenta que no se ha usado mucho y más me asombré cuando el otro día dijeron que el royalty no era sólo para innovación, sino que podía ir a arcas fiscales, entonces yo ahí dejé de entender. -Si los recursos fuesen bien utilizados ¿sería factible discutir el tema impositivo? -Yo creo, porque a la velocidad que avanza el mundo uno se tiene que ir poniendo a la altura cada vez. Me llama la atención que, por ejemplo, una persona que está pidiendo plata en la calle junte los $ 600 que cuesta un kilo de pan y pague el 19% de impuestos y la empresas extranjeras que explotan nuestro cobre y se llevan nuestra cordillera deban pagar el 17%, pero además tienen algunas ventajas así que pagan alrededor del 14%, hay algo que está mal. -Entonces, ¿habría que cambiar la carga tributaria de las empresas? -Yo creo que hay que estar revisando todo siempre y adecuarlo al tiempo y al mundo. No creemos ahora una discusión sobre este tema, pero obviamente que las cosas son revisables y es bueno que así sea. ???La época de oro de las entidades gremiales ya pasó??? -¿Cómo ve la actividad gremial empresarial? -Yo no he vuelto a la Sofofa desde el día que me fui y de eso hace bastantes años, incluso ahora no repostulé al cargo de consejero. -¿Lo aburrió o cumplió un ciclo? -Yo creo que uno nunca tiene que ser viudo de nada. Al final todos los seres humanos somos actores y representamos distintos roles en la vida y uno se puede quedar pegado… hice la Universidad y se acabó; hice Impuestos Internos y se acabó; hice Copec y se terminó, hice la Sofofa y se terminó…uno no puede quedar viudo de nada, además esta figura de los past president es lo peor porque son como una sombra constante para el que llega y el past president también se siente pésimo, ¡al final es una lesera! Además yo creo que la época de oro de las entidades gremiales ya pasó. -¿Y hoy de quién es la época de oro? -Yo creo que es la hora de los talentos, de los innovadores, es la hora de los emprendedores. -Pero esa gente también podría tener cabida en las entidades gremiales ¿o no? -Sí, pero ¿sabe lo que pasa? Es que esas cosas son medias aburridas y si a usted se le ocurren cosas entretenidas que hacer ¡lo que sea! Inventos, deporte, una fiesta, tiene mil cosas más que hacer que ir a sentarse a una reunión donde hay que escuchar muchas cosas, perder mucho tiempo, aunque son cosas necesarias de hacer pero que no son las más entretenidas y si una persona tiene su vida llena con otro tipo de cosas simplemente no va ir. -Entonces estas instituciones no han sido capaces de renovarse y atraer a ese tipo de gente… -Es que les ha ido bien, porque hay una relación inversa, si al país le va bien la actividad gremial está baja y si al país le va mal la actividad gremial sube. Entonces, hay menos necesidad de ir a pedir o reclamar cosas. -Y esa polémica que se generó ahora de las entidades gremiales llamando a los políticos, en la época de ustedes ¿era costumbre llamar a los políticos para hacer lobby? -No, jamás. Había buenas relaciones con el gobierno y con el Senado, pero lobby no. Eran discusiones más de verdad y también nosotros venimos de una generación que desde muy joven tuvo muchas atribuciones, entonces estamos acostumbrados a otra cosa. Nos acostumbramos a hablarle cara a cara a cualquiera, tuvimos suerte, desde muy jóvenes agarramos la cresta de la ola. -¿Y la política está descartada? -Sí, me cargan las fotos que me sacan y no podría ver una palomita en la esquina con este guatón puesto en la esquina. No me atrevería salir a la calle, es como un pudor mínimo??? -¿Y si viniera alguien con una tremenda idea de gobierno? -Es distinto colaborar en programas de gobiernos o, por último, sacar adelante una alcaldía, pero la política per se???no lo veo -¿Una alcaldía? -Sí, no sé. Es entretenido, es un trabajo social intenso, desgastante y uno está un poquito viejo para eso. "Hay que confeccionar un programa de soberanía energética de Chile" -A propósito de la crisis del gas de esta semana, ¿este gobierno ha estado improvisando en el tema energético? -Yo creo que por temores ambientales y por tener problemas con cierta parte de la población, hemos ido un poco rezagados, un poco a la cola en el tema energía. Además este es un tema que se viene peloteando desde hace diez años, desde la época de las hermanas Quintreman. Yo creo que deberíamos tener más centrales de las que hoy hay hechas, aquí se debería pensar más en grande, porque si tenemos recursos hídricos para tener suficiente energía para nosotros mismos, eso de andar mendigando energía a los países vecinos, no me parece apropiado. -¿Y la energía nuclear? -La gente que sabe más que uno en este tema deberían decir de verdad si Chile es un buen candidato para tener energía nuclear o no, pero no puede ser que estemos asustados porque nos podemos quedar a oscuras cualquier día de éstos ¡cuántos ríos tenemos!, ¡cuánto mar tenemos! Está claro que ahora no tenemos problemas de lucas, por tanto deberíamos buscar una solución, confeccionar un programa de soberanía energética, eso debe ser un imperativo país. ¿Hasta cuándo esperamos?, debemos poner todas las cabezas a trabajar en eso. Este programa de soberanía energética debe incluir todas las alternativas energéticas, centrales nucleares, hidroeléctricas, geotérmica, eólica, aprovechando todos los recursos que tenemos naturales y monetarios. Ver: "Chile no va a cambiar mientras las elites no suelten la teta" – Felipe Lamarca Cómo podemos corregir el modelo. – Felipe Lamarca "Estamos formando jóvenes para que sean empleados y no empresarios" – César Barros, líder emrpesario Correcciones al modelo – Fernando Villegas Sobre vampiros y chupasangres – Mario Waissbluth ¿Es Chile un sapo? – Mario Waissbluth ¿Necesitamos un nuevo Ladrillo? – Mario Waissbluth Volver inicio ricardoroman.cl