Artículos de la categoría

Mundo

Noticias Abril 23, 2006

Sociedad de la Información: así me gusta Flores

Fernando Flores debe ser uno de los personajes chilenos más destacados en el mundo, con inventos notables en la industria del software de gestión desde inicios de los ochenta, una disciplina de comunicación, gestión y emprendimiento tan original como poderosa, de reconocido valor en el mundo y en muchas de las compañías multinacionales más grandes de Estados Unidos, México y Europa. Además, lo avalan libros publicados en las más prestigiosas editoriales del mundo académico internacional y una reconocida obra valorada en el mundo de la filosofía, las ciencias sociales, la gestión y la informática: Understanding computerts and cognition, publicado en 1986 junto al filósofo Terry Winograd. A veces en Chile no se logra entender realmente el significativo aporte de Fernando Flores a la conversación acerca de nuestro desarrollo y su compromiso con sintonizar al país con los desafíos que impone la revolución tecnológica de las comunicaciones, la informática y la biotecnología. El premio que le entrega la Fundación País Digital debiera ser un buen argumento que lleve a difundir con más profundidad las propuestas de desarrollo de Fernando Flores en los medios de comunicación masivos. Este es un recurso natural que tiene Chile y que asegura futuro en la era tecnológica y de globalización:

Continúa:

El Mercurio
País Digital 2006, el premio al talento de Fernando Flores
Nicolás Luco Rojas

Senador recibió la distinción que la Fundación País Digital otorga por el aporte a la inserción del país en la era de la información y la innovación. Habló de angustia.

La ministra de Economía, el ministro de Educación, el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, la subsecretaria de Economía, el subsecretario de Telecomunicaciones, el senador Carlos Cantero, y gente disímil como el escultor Gaspar Galaz o el gerente general de Microsoft Chile, Hernán Orellana. Está casi todo el directorio de País Digital, encabezado por su presidente, Agustín Edwards Eastman. Y mucho más.

Acto primero

Pablo Valenzuela, premio Nacional de Ciencias, biólogo, despeinado, presenta al senador Flores. Recuerda vida. Los exilios. Dos exilios, el que padeció Flores luego de ser liberado de prisión y expulsado, y el que padece a veces un hombre globalizado en Chile, separado de las intensidades del Hemisferio Norte. Y, en el caso de Flores, de sus hijos y nietos.

Recuerda el salto del ingeniero, economista y político Flores a la filosofía y el lenguaje. Su contribución al “groupware” a cómo funcionan las conversaciones entre humanos, particularmente en el trabajo. Cogió el timón, no esperó que ocurrieran las cosas y marcó rumbos mundiales, dice.

Flores sonríe bajo su bigote.

Andrés Navarro, vicepresidente, se acerca al micrófono. Le entrega el galardón y una obra de arte a Flores: “Premio País Digital 2006”. Aplausos calurosos.

El senador se coloca un micrófono, no le funciona. Se ríe de la tecnología. Todos solidarizan.

Al fin se le oye.

Dice que hablará de su angustia por Chile.

Que la angustia es positiva, lo peor es la complacencia, el quedarse, la maldición de los recursos naturales.

No vuela mosca. Una pantalla va resumiendo sus puntos. Pero lo fuerte está en sus dichos, en las emociones que siembra. Llama a un autoanálisis. Y a intentar un salto. Para no llegar tarde, como siempre.

Darse cuenta. La memoria digital será gratis, ya en Google hay 10 MB para quienquiera. En 10 años, se multiplicará por mil.

El ancho de banda tiene que crecer. Corea lo tiene en 2 MB por segundo para todos. La telefonía y el computador se mimetizan. Las telefónicas se van a los servicios. Signos.

Los computadores a 100 dólares o poco más ya se vienen y serán muchos. Para muchos. No hay que quedarse. Angustiarse.

Innovar, que no es sólo crear. Es llegar con un producto con utilidades prácticas nuevas. Competir.

No bastan las publicaciones académicas. Tampoco innovaciones disruptivas.

Como Steve Jobs o Peter Jackson, que con “El señor de los anillos” catapultó Nueva Zelandia. Una mutación histórica. Manejo de riesgos. Cambio en las prácticas. Alteraciones totales, como la que viven las industrias de la música y del cine. Timing. Oportunidad.

Los jóvenes se mueven en blogs, se expresan en concursos. Habitan y desarrollan “myspace.com”. La propiedad intelectual se redefine.

Hay libros que se comparten y que se venden bien. Algo parece estar pasando.

No se sabe todo, pero sí se puede inventar. Realmente innovar en Chile, generar los productos de mañana. Pensar, cavilar el futuro.

PARA INNOVAR

HAY QUE atisbar, darse cuenta. Y alertar, anunciar, conmocionar, alinear.

Noticias Abril 20, 2006

Nueva Zelandia: otra estrategia

Para los países de América Latina es muy positivo acercarse al entendimiento que han tenido del desarrollo otras naciones como Nueva Zelanda, porque partiendo de situaciones objetivas geográficas y económicas similares han logrado desarrollarse integralmente de un modo rápido, equitativo y cuidadoso del ambiente y las tradiciones. Seguramente que no debe ser perfecto todo lo que se ve, pero es un conveniente horizonte para los países que seguimos dependiendo en gran medida de vender y depender de materias primas.

El Mercurio
NUEVA ZELANDIA
La estrategia kiwi
El proyecto país que los puso en la senda del desarrollo y el crecimiento
María Cristina Silva M.

Biotecnología, ciencias del medio ambiente y nanotecnología. La dependencia exclusiva del sector agropecuario quedó atrás, y hoy el foco está en la investigación aplicada.

“Haere mai ki to mâtau kâinga” es la fórmula con que los maoríes dan la bienvenida a su tierra natal, Nueva Zelandia. Estos aborígenes -de tez morena, pelo negro y ojos rasgados- corresponden al 16 % de la población del país insular ubicado en el Pacífico Sur. Sus compatriotas, mayoritariamente de origen europeo, reciben a los extranjeros con un respetuoso “welcome”, que habla de su historia de influencia anglosajona.

Esto no es una mera formalidad, ya que el país de 4 millones de habitantes, que forma parte del Commonwealth, está interesado en acoger a investigadores de otras latitudes, recibir a profesionales y estudiantes foráneos y desarrollar proyectos de investigación en conjunto.

Como para tomar nota, ya que esta nación fundada en 1840, compuesta por dos islas ubicadas a 1.600 kilómetros al oriente de Australia, tiene varias lecciones que transmitir más allá de sus fronteras.

Continúa:

Con un tercio del territorio de Chile y un cuarto de nuestra población, Nueva Zelandia cuenta con un ingreso per cápita cuatro veces mayor al nuestro. Prácticamente nadie vive bajo la línea de la pobreza, la tasa de desempleo alcanza apenas al 3,4% y tres de cada cuatro jefes de hogar son propietarios de sus casas.

Modernización radical

Tradicionalmente, el pilar de la economía neozelandesa ha sido la industria agropecuaria. Conocidas son su producción de kiwis y de manzanas, su ganadería ovina y bovina, así como su industria láctea, con Fonterra (dueña del 56% de Soprole) como principal exportador mundial de productos lácteos.

A principios de los ochenta, el país tomó consciencia de que la dependencia del sector agropecuario no le auguraba un buen futuro económico, y emprendió una modernización radical. En las dos décadas siguientes eliminó controles de precios, subsidios y aranceles, terminó con las restricciones a los movimientos de capitales, dejó flotar su tipo de cambio y privatizó muchas empresas estatales.

“La educación también recibió un gran impulso, principalmente a través del fomento de los talentos individuales”, asegura Carl Worker, director de la división de Las Américas del Ministerio de Relaciones Exteriores y Comercio de Nueva Zelandia. Por ejemplo, los niños entran al colegio el día que cumplen 5 años y se incorporan a un programa de actividades de acuerdo a su propio nivel de desarrollo. Según la última medición de la prueba internacional TIMSS (2003), Nueva Zelandia ocupa el lugar número 13 en el dominio de ciencias en octavo básico. Chile, en tanto, se ubica en el puesto 39 de un total de 45 países.

El gran énfasis de la nueva estrategia fue hacer de la investigación y la aplicación de la ciencia el foco del crecimiento. Para ello se crearon en 1992 los “Crown Research Institutes” (CRI), entidades estatales que trabajan en conjunto con la empresa privada y las ocho universidades del país (estatales) a favor del avance técnico de la economía.

Los nueve CRI se enfocan en áreas estratégicas para el país. Entre ellas están la investigación agrícola y ganadera, la tecnología aplicada a los alimentos y el estudio de los bosques. También figuran la investigación industrial, el cuidado de la tierra, las ciencias nucleares y biológicas, la salud pública y el agua y la atmósfera.

Si bien son entidades estatales, los CRI deben autofinanciarse. Se les exige ser eficientes y competir entre sí -y con las universidades y centros de investigación privados- para captar financiamiento de fondos estatales y de otras fuentes.

“Nuestro orgullo son las empresas que se han incubado al interior de estas entidades. Algunas ya se transan en la bolsa local o en la australiana”, dice Helen Anderson, gerente general del Ministerio de Investigación, Ciencia y Tecnología (MORST).

Un ejemplo de ellas es “Neuren”, empresa farmacéutica listada en la bolsa australiana, que se dedica al desarrollo de compuestos terapéuticos para lesiones cerebrales y neurodegeneración, incluyendo condiciones crónicas como Alzheimer y Parkinson.

“De las seis familias de compuestos que estamos desarrollando, dos ya están en fase clínica. Pronto saldrán al mercado”, asegura el director ejecutivo David Clarke.

Otras compañías que han nacido bajo el alero de estos entes de investigación son Synergenz Biosciences y Telemetry Research y Pacific GEM. La primera desarrolla tecnologías de diagnóstico para enfermedades crónicas de pulmón y la segunda, aparatos de monitoreo fisiológico remoto.

En Nueva Zelandia, innovar y emprender son la consigna. Cualquier empresario, empleado o funcionario público guía sus acciones en función del mismo objetivo: el desarrollo del país.

Las estadísticas revelan que hay 10 personas dedicadas a investigación y desarrollo cada 1.000 personas empleadas, cifra que es similar a la de Unión Europea, superior a la de Corea y levemente inferior a la de Alemania y Japón. El total de investigadores creció un 42% entre 1994 y 2004 y, de acuerdo con el Tercer Reporte Europeo de Ciencia y Tecnología, realizado en 2003, los investigadores neozelandeses -con 2,3 publicaciones cada uno- son más productivos que sus pares de Inglaterra, Japón, Estados Unidos y Alemania.

Del monto total invertido en Investigación y Desarrollo, el gobierno es responsable del 43%. Esto es alto en relación a los países desarrollados, donde ese porcentaje suele fluctuar en torno al 20 y el 30%.

“Además de proveer los recursos, el gobierno apoya el desarrollo de vínculos entre la comunidad científica y la sociedad civil, la empresa privada y socios extranjeros”, explican en el MORST.

Nueva Zelandia está en el lugar número 16 del índice de competitividad 2005-2006, elaborado por el Foro Económico Mundial. Chile, que descendió un lugar respecto de la última medición, ocupa el lugar número 23. En el mismo período, el país de los maoríes avanzó dos puestos.

Más allá de la meta-país y de la estrategia para alcanzarla, en su idiosincrasia están varias de las claves de su progreso. Los neozelandeses combinan elementos propiamente británicos como la puntualidad y el respeto, con un estilo relajado que los hace caminar sin zapatos por el supermercado. Entre ellos casi no hay corrupción y existe una gran valoración de las diferencias, clave en circunstancias en que la inmigración de orientales crece con fuerza.

El sentido igualitario es otro rasgo sorprendente. No existen grandes diferencias entre el estilo de vida de un obrero de la construcción y el de un próspero empresario, y ostentar riqueza es mal visto.

“Esta es una economía mixta desde todo punto de vista. El gobierno actúa en sectores estratégicos”, plantea Gustavo Díaz, primer secretario de la Embajada de Chile en Nueva Zelandia.

En el país de los kiwis conviven el neoliberalismo y la socialdemocracia. Al igual como lo hace la tradición y la innovación, el formalismo y el relajo y la población maorí con los “tauiwi” o extranjeros.

Ojo con el cine

Junto a la biotecnología y las tecnologías de la información y de la comunicación, otro sector definido por el gobierno como “crucial para el futuro económico” es la industria creativa. En esta última, el trabajo realizado en Nueva Zelandia ha alcanzado reconocimiento internacional.

Los exitosos filmes “El Señor de los Anillos”, “King Kong” y “Narnia” fueron producidos por la empresa local de entretención Weta, ubicada en Wellington. Entre los proyectos actuales de Weta destaca la coproducción con una compañía canadiense de la serie de televisión animada para niños “Jane y el Dragón”, recientemente estrenada en Canadá y que superó los pronósticos de audiencia.

Richard Taylor, socio fundador de Weta, explica que por cada proyecto exitoso, desarrollan paralelamente otros siete que no llegan a concretarse. “Triunfar implica entrar al mercado norteamericano”.

Llama la atención la creciente presencia de latinos en la industria cinematográfica. Un breve paseo por las instalaciones de Weta lleva al encuentro con un chileno y un argentino, quienes desarrollan labores técnicas.

Algunos han llegado más lejos. Es el caso de la argentina Cristina Casares, quien llegó a dictar cursos de animación y hoy tiene su propio estudio, “Kelly Park Film Village”. Actualmente está trabajando en su película “Los zapatos mágicos”.

Aplicando la investigación

Biotecnología: Desde 1980, el país ha construido significativas fortalezas en esta área, basadas en sus 150 años de tradición agrícola. Destacable: La empresa HortResearch está trabajando en el desarrollo de manzanas de carne roja. “Esto se asocia con una alta presencia de antioxidantes, que son muy beneficiosos para la salud”, aseguró el ejecutivo Allan White. White participó activamente en el desarrollo de cinco variedades de manzanas, entre ellas Pacific Rose, Pacific Beauty y la exitosa Jazz.

Salud: Los trabajos van desde la investigación biomédica básica hasta la salud pública. Nueva Zelandia es reconocida por sus investigaciones en ciertas enfermedades cardiovasculares, diabetes, patologías óseas, asma y cáncer. Destacable: Descubrimiento de la “cool cap” (gorra fría) que reduce el daño cerebral en recién nacidos necesitados de oxígeno.

Alimentos y bebidas: Por décadas, los neozelandeses han producido y alimentos y vinos de calidad. Entre estos últimos, destacan el Sauvignon Blanc y Pinot Noir, y entre los alimentos, los productos lácteos. Actualmente la industria local está desarrollando una amplia gama de innovadores productos. Destacable: estudio sobre los efectos de la radiación UV en el envejecimiento atípico del Chardonnay.

Ciencias de los materiales: El país es líder en cerámicas superconductoras de alta temperatura, automatización flexible y nanotecnología. Destacable: la empresa Nano Cluster Devices, creada a principios de 2004, desarrolló un método original para tomar grupos de átomos y convertirlos en cables conductores de electricidad. Estos son tan pequeños que sólo se pueden ver con la ayuda de un microscopio electrónico.

Ciencias del medio ambiente: Con la cuarta mayor zona económica exclusiva del mundo, Nueva Zelandia realiza investigaciones desde el Pacífico Sur hasta la Antártica. Se han desarrollado técnicas pioneras para identificar cambios en las fuentes de gases de efecto invernadero, y se han realizado trabajos para la comprensión del agujero de la capa de ozono y los cambios de la radiación ultravioleta. Destacable: estudios sobre los efectos de la flatulencia ovina y bovina en el calentamiento global.

Catástrofes naturales: La isla del norte tiene numerosos volcanes activos y potencialmente activos, además de fallas geológicas en actividad, que derivarán en terremotos. Destacable: estudio de la probabilidad de ocurrencia de terremoto en la falla de Wellington.

Noticias Abril 15, 2006

Garretón y la Armada

Crecí en una época de censura y temor, en que arreciaban las descalificaciones y las mitologías de personajes que encarnaban el mal en la política chilena, mucho de lo cual fui cautivo hasta avanzados años de estudiante. La juventud de muchos de los líderes y la cercanía de los años previos a la dictadura, mantuvieron la irritabilidad de las caricaturas mutuas que enfrentaban a las personas. Pero algunos líderes supieron hacer auto crítica y suscribir su responsabilidad en la tragedia chilena de 1973. La mayoría de ellos viene de la izquierda y adentrándonos hacia la derecha, son cada vez menos lo que han cumplido con su parte. La Marina se ha sumado a las otras ramas de las Fuerzas Armadas para hacer lo propio. Actitud que se agradece porque fortalece el futuro democrático y la convivencia en Chile.

Oscar Guillermo Carretón era uno de quienes encabezaban la lista de los demonizados, pero lo vengo escuchando hace algún tiempo invitado a la radio o a la televisión, donde se muestra profundamente responsable de su parte y reconciliado. Regresó a Chile en 1987 y aceptó el presidió por seis meses acusado de llamar a la sedición en la armada, hasta que tuvieron que sobreseerlo. Emociona en Art TV con Patricia Arancibia relatando los años de Unidad Popular y posteriores, contagia alegría escucharlo en Terapia Chilensis en radio Duna, y provoca un profundo respeto su emoción ante el homenaje que le dio la Armada en uno de sus buques emblemáticos, como muestra de reconciliación y nunca más de la marina chilena. Su entrevista Aquí

Noticias Abril 15, 2006

Desarrollo Humano: Cambia el Paradigma


Cada cierto tiempo Fernando Villegas sorprende y representa con sus artículos de domingo. Esta vez, como recordando la profunda fuerza de trasfondo que tienen los paradigmas y la radicalidad de los cambios cuando ocurre una revolución en ellos que proponía convincentemente Thomas Kuhn en La estructura de las revoluciones científicas, Villegas busca justo la anomalía que puede gatillar el cambio paradimático ???es decir, de lo que tenemos por más obvio y de sentido común, pero que una vez ocurrido, cambia las percepciones más ciertas??? de la política en América Latina en la aparición de liderazgo que en los medios predominantes se clasifican como retrógrados y vuelta atrás en un supuesto progreso intelectual, político y humano que avanza en América Latina.

Continúa:

Estos “nuevos” liderazgos, más que encontrar una alternativa viable a los discursos y políticas predominantes, por lo pronto, están abriendo la conciencia al mito del bienestar que traería el modelo neoliberal a los pueblos, como única alternativa histórica o ineludible avance de la humanidad. Si bien es cierto que el modelo de libre mercado (soportado políticamente por gobiernos y coaliciones con poder basado en la credibilidad) produce crecimiento económico, no se puede afirmar que sea un modelo que mejore la vida de los pueblos, si en lo inmediato se considera la concentración económica, la persistencia de la pobreza, la pésima calidad de vida y la destrucción del ambiente y, en mediano plazo, se observa que la ausencia de estrategias que no sólo dependan del comercio de materias primas y en la pésima educación. El daño parece mayor que los beneficios que trae el modelo, o por lo menos el beneficio es completamente parcial, si no contradictorio con las otras dimensiones del desarrollo. Es como aceptar que no te sirve el medicamento, pero igual tomártelo porque no hay otro.

La defendida disminución de la pobreza también puede ser puesta en duda cuando se revisan los estándares con las que se mide (salarios mínimos, precariedad del empleo, metros cuadrados de vivienda por habitante, áreas verdes). Lo que se puede asegurar es que la extrema marginación se ha superado, cosa que no permite felicitarnos por modernos, equitativos ni menos desarrollados.

Habrá que esperar la posibilidad de desarrollar políticas alternativas y viables en los países de Latino América y que criticar el modelo no necesariamente los arrincona junto a Hugo Chávez o Fidel Castro. Como se busca en Chile, se puede hacer un esfuerzo intelectual y político por desarrollar políticas de crecimiento pero con desarrollo social. También me representa Villegas cuando se refiere a las elites de todo signo que se turnan en los países y terminan perpetuando las penurias: Ver artículo aquí

Noticias Marzo 28, 2006

Alain Touraine y las mujeres

En la revista Ya aparece esta entrevista a Alain Touraine acerca del lugar de las mujeres en la actualidad. Antes tuvimos la visita de Gilles Lipovetsky con sus propuestas acerca de las mujeres. A Touraine lo sigo desde mis tiempos de universidad. Era de esos libros que traían aire entre la oscuridad de la censura de entonces y las recetas de manuales añosos que sobrevivieron a la debacle. De esos años comenzamos a escuchar los anuncios del fin de la modernidad y la era industrial, y los desafíos para el progresismo de pensar y hacer la política en un contexto nuevo desconocido. Es una pena no haberme enterado antes de su presencia en Chile:

Revista Ya
Alain Touraine, sociólogo francés, analiza:
La hora de las mujeres
Se acabaron los tiempos de dominación masculina. Hoy, bajo la influencia de las mujeres, se configura un mundo en que lo privado invade lo público. “Las mujeres de ahora se interesan en la transformación ética, moral, en cómo vivir. Diría que el mundo de los hombres era hacia afuera, el universo de la conquista. Ahora hay un mundo hacia adentro”, dice Alain Touraine, quien analiza este nuevo escenario en “El mundo de las mujeres”, el libro que acaba de publicar en París y que detalla por primera vez en Chile con Revista Ya.

Texto: Daniela Mohor Fotografía: Juan Ernesto Jaeger

Alain Touraine ha recorrido el mundo, pero tiene con Chile una relación especial. Aquí conoció a su esposa, quien murió de cáncer en 1990, lo que, según ha dicho, inspiró su reflexión sobre el gran cambio cultural que se está viviendo. Alain Touraine es considerado uno de los sociólogos contemporáneos más destacados. Lleva décadas investigando la relación entre individuo y sociedad, y a sus 80 años sigue publicando libros. En un primer tiempo enfocó sus estudios en la sociología del trabajo, investigando, entre otros, a los obreros de las minas de la zona de Lota en los años ’50. Luego, las revueltas de Mayo de 1968 y los movimientos sociales, tras el ascenso de gobiernos militares en América Latina. Más recientemente ha investigado el tema del sujeto, como principio central de acción de los movimientos sociales. Así fue como llegó a desarrollar una reflexión sobre el pensamiento de las mujeres y su efecto sobre la sociedad.

Continúa:

En sus dos últimas publicaciones, “Un nuevo paradigma” – el libro que presentó en la Universidad Arcis hace dos semanas- y “El mundo de las mujeres”, recién estrenado en Francia, explica que la modernización ha puesto fin a los antiguos modelos occidentales de sociedad en los que la realidad se pensaba en términos socioeconómicos. Ahora, dice Touraine, entramos a una era en que las cosas se definen en términos culturales. Ya no se habla de clases, huelgas, riquezas y redistribución, sino que nos preocupan temas como los derechos humanos, el aborto, el espacio que hay que darles a las minorías o el rol de la sexualidad. Y las mujeres tendrían mucho que ver con eso. “Las mujeres de ahora se interesan en la transformación ética, moral, en cómo vivir. Diría que el mundo de los hombres era un mundo hacia afuera, el universo de la conquista. Ahora hay un mundo hacia adentro. No se trata de conquistarlo, sino de construirse a sí mismo. Las mujeres dejaron de ser víctimas. Antes les pasaban cosas: las embarazaban, cumplían las funciones que les pedían, decían nosotros para hablar de la familia, del grupo social o incluso de las mujeres. Ahora pueden decir “yo”; se definen por lo que afirman y no por lo que soportan, sabiendo que soportan. Esa es la gran transformación”, dice.

– ¿Qué rol juegan las mujeres en este nuevo paradigma?

– En el nuevo modelo cultural se reconstruye lo que fue rasgado. Nuestro modelo occidental de modernización, tal como se desarrolló hace 500 o 600 años, subió a un caballo a una élite científica, política, administrativa y económica que fue a conquistar el mundo creando tensiones, desigualdades. Funcionó igual que una máquina de vapor en la que hay un polo caliente y uno frío, y mientras más tensión existe entre los dos, más se crea energía. La élite planteó “las mujeres son una figura de la inferioridad”; se formó una especie de bloque de la inferioridad que está definida esencialmente por la no subjetividad. El ser inferior es el que no puede decir “yo”. Así vivimos en los siglos XVI, XVII y XVIII. Luego los dominados se cansaron y empezaron a decir “basta”. El ciudadano le cortó la cabeza al rey; el obrero se sindicalizó y las mujeres inventaron el feminismo, logrando así transformaciones muy importantes. Finalmente, en este modelo occidental se distendió la cuerda y no quedó nada, sólo el mercado: la gente lo pasa bien, se da gustos, hace cualquier cosa. Yo me pregunté, entonces, ¿qué idea sostiene este nuevo mundo?, y la hipótesis más razonable era decir que se trataba de las mujeres porque fueron el grupo social más totalmente “inferiorizado”. Como las instalaron en la categoría inferior, quieren volver a reconstruir lo que se quebró, rasgó. Ellas son las sostenedoras de este nuevo modelo cultural.

– ¿Qué quieren volver a recomponer?

– Por ejemplo, lo privado y lo público, o todo lo que constituye la oposición hombre-mujer. No están haciendo una sociedad de mujeres para reemplazar una sociedad de hombres. Reconstruyen para los hombres y las mujeres. Ellas se construyen como sujetos a través del rechazo de todas las polarizaciones. Rechazan la separación sexualidad-amor, por ejemplo. Son las que mejor perciben, y muy conscientemente, el carácter insoportable del quiebre, de la polarización. A veces resumo el asunto de la manera siguiente: el mundo que hicieron los hombres era un mundo en que primaba la conjunción o: o la casa, o el trabajo; o la guerra o la paz; o la derecha o la izquierda, o el capitalismo o el socialismo. El mundo que hacen las mujeres es ambivalente, un mundo de la conjunción y, pero cada vez hay una pérdida porque es imposible dar al ciento por ciento de los dos lados. Eso significa que las mujeres están muy frustradas, pero para ellas es la única manera aceptable de ser. Es una solución muy costosa; de hecho sólo hablan de eso: ¿cómo me ocupo de mí y de mis hijos. Si tengo a un hijo enfermo, voy o no voy a trabajar?; sé perfectamente que no haré carrera si me embarazo, etcétera. Pero soltar algo no es una posibilidad.

– ¿Por qué no?

– Porque eso es lo que ellas conquistaron, hacer las dos cosas, suprimir la frontera entre lo público y lo privado. Lo que define a las mujeres es la voluntad de hacerlo todo. Hice una investigación con mujeres tanto individualmente como en grupo, y cuando se les pregunta “si se comparan con los hombres, ¿existe alguna superioridad?”, ellas dicen con mucha simplicidad: “Nosotras somos un poco superiores porque sabemos hacer varias cosas a la vez”. Eso significa que no sólo sabe llevar una vida privada y profesional o pública a la vez, sino que además quiere hacerlo. El cuerpo y el espirítu, la naturaleza y la cultura, el hombre y la mujer: son todas cosas que para ella hay que volver a juntar, hay que reconstruir de manera completamente consciente. Otro aspecto interesante es que para esas mujeres lo más importante es la construcción de sí mismas; el nivel de relación más alto es la relación consigo mismas. La con el otro sólo es intermediaria. De hecho, las mujeres no hablan mucho de los hombres. Hablan de las mujeres.

– Las mujeres parecen estar frente a una exigencia enorme…

– Pero es nuestro mundo. Así como tener un trabajo libre, con garantías y bien negociado fue el asunto del siglo XIX, el mundo de hoy es un mundo en el que el problema central es el de las mujeres.

Alain Touraine vino a Chile como invitado especial al cambio de mando entre Ricardo Lagos – con quien se reunió durante su estadía en Santiago- y la Presidenta Michelle Bachelet. Así pudo observar en primera línea las transformaciones que vive el país. En su opinión, el ascenso de Bachelet no es casual. “Precisamente porque es tan importante ser mujer, que Bachelet le permitió a Chile salir de sus impotencias, de su silencio, de su mala conciencia. Hay mucho resentimiento frente a cierta época en Chile y ella es capaz de llegar y pronunciar el nombre de Víctor Jara o de Violeta Parra sin tapujos”. Sigue: “Eso no tiene que ver sólo con el hecho de que sea mujer. Hay un fenómeno absolutamente asombroso, que es su capacidad de aparecer como una persona privada en una situación pública. Por ejemplo, generalmente los políticos saludan con un gesto formal de la mano; ella lo hace moviendo la mano más abajo, como uno saluda a los niños. Hace gestos de mujer privada, de individuo. Se baja del auto y abraza gente. Eso no tendría sentido si no hubiera detrás un fenómeno femenino”.

– ¿Y cómo ve usted a las mujeres chilenas?

– No sé mucho, pero hicimos hace unos años un estudio de una población chilena, compuesta esencialmente de mujeres. Algunas de ellas eran incluso de campamentos. Lo primero que descubrimos, y no fue sorpresa, fue que los hogares son mayoritariamente monoparentales. Lo otro es que lo que se espera de los hombres no es mucho. Las mujeres decían “no me hace la mala vida, no llega borracho y no trae otra mujer a la casa”; es decir, lo que esperan es bastante limitado. Estas mujeres se ocupan de la vida pública. Son ellas quienes negocian para conseguir un consultorio, alcantarillado, una unidad de Carabineros, un colegio. Y lo entretenido es que estas mujeres que se ocupan de las relaciones con las autoridades públicas también hablan, entre ellas, de sexualidad. En Chile, mi sentimiento o mi pequeña experiencia es que el hombre está dominado por su madre. Un chileno de Santiago que va a hacer negocios a Concepción, por ejemplo, cuando llega la noche no llama a su mujer ni a su amante, sino que a su madre. Es un hombre relativamente débil. En Chile el hombre tiene una posición muy inferior a las mujeres.

– ¿O sea que no considera que sea un país machista?

– Para nada. No hay que abusar de las palabras. Vaya a México si quiere ver a un macho. Hay que decir que los hombres no reaccionan para nada a lo que está pasando. Están más bien de acuerdo con este cambio de cultura. Si se juntan diez mujeres y diez hombres para hablar de sus relaciones, ¿qué ocurre? Las mujeres hablan, los hombres no; las mujeres vuelven a hablar y los hombres dicen que las mujeres tienen razón. Ese es el esquema. Y los hombres agregan: “Estamos de acuerdo con el modelo, pero nosotros no podemos funcionar así. Somos trabajo, trabajo, trabajo. Nada de ambivalencia entre lo privado y lo público”. Tuvimos un mundo dominado por modelos masculinos y desde los años ’60 ya estamos siendo dominados por modelos femeninos. Y los hombres siguen esta nueva tendencia con atraso, así como lo hicieron las mujeres antes.

– ¿Y cuál es el rol de los hombres hoy en día?

– Hay un progreso con los nuevos padres. Tengo un hijo, por ejemplo, que es profesor de medicina; trabaja mucho, pero cocina y baña a los niños. Pero esos progresos no van en el sentido unisex. Yo defiendo la idea de que lo que movió el mundo antiguo, la época de la conquista, seguirá siendo un asunto de hombres. No es por nada que en las expediciones se ven más hombres que mujeres. Hay una búsqueda de aventura por parte de ellos, y yo encuentro que no está mal quedarse con eso.