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Noticias Febrero 24, 2007

China y el calentamiento global

China Pollution
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Quépasa reproduce este artículo de la revista Spiegel:

Quépasa
Contaminacion: La otra gran “exportación” China

Podrá soportar el medio ambiente el creciente poder económico de China? Siendo uno de los peores contaminadores del planeta, los pecados ecológicos de Beijing están creando problemas a escala global y muchos países están sintiendo las consecuencias. Este reportaje de la revista Spiegel muestra la amenaza ecológica detrás del gigante asiático.

Por Andreas Lorenz y Wieland Wagne

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La nube de suciedad era difícil de observar desde el suelo, pero a una altura de 10 mil metros, los científicos pudieron ver a simple vista la gigantesca masa de ozono, polvo y hollín. En un avión especialmente acondicionado, que despegó desde el aeropuerto de Múnich, pudieron observar una mezcla de color café que se extendía desde Alemania hasta el Mar Mediterráneo.

Este tipo de nubes flota sobre Europa durante la mayor parte del año y ha viajado desde lejos para llegar hasta el Viejo Continente. Al analizar la composición de las partículas en la nube, los científicos europeos establecieron su origen. “Había un montón que provenía de China”, dice Andreas Stohl, 38 años, del Instituto de Investigaciones sobre el Aire de Noruega.

Unos 12 mil kilómetros al oeste, Steven Cliff se encamina lentamente en su vehículo a la cima del monte Tamalpais, cerca de San Francisco. En el lugar, el investigador de 36 años ha instalado un complejo instrumento para medir el aire proveniente de Asia que llega a la costa oeste de Estados Unidos a través del Océano Pacífico.

Días como éste son ideales para realizar las mediciones. San Francisco está cubierto por una fría neblina, pero en la cima del monte el sol alumbra tibiamente. De hecho, éstas son condiciones ideales para captar corrientes de aire no contaminadas por influencias locales. Pero Cliff está alarmado por las lecturas que arroja su instrumento: el filtro del dispositivo había sido coloreado por partículas de hollín y estaba “mucho más negro que nunca”, dice.

De vuelta en un laboratorio de la Universidad de California en Davis, Cliff y sus colegas analizan el origen de esta contaminación atmosférica con la ayuda de rayos X. Según su “firma química”, en su mayoría provenía de plantas generadoras a carbón, fundiciones y fábricas, así como de los tubos de escape de innumerables autos y camiones diésel chinos.

Al otro lado del Pacífico, en Yokohama, el investigador sobre el cambio climático japonés Hajime Akimoto coloca una al lado de otra tres fotos de la Tierra. En color rojo se ven los lugares en que son especialmente altas las concentraciones de dióxido de nitrógeno. En la foto de 1996, se ve que en el área entre Beijing y Shanghai hay un grupo suelto de pequeños puntos rojizos, pero una de 2005 muestra esa parte de China cubierta completamente de un rojo brillante.

Los vientos están llevando cantidades crecientes de polución desde China a Japón, lo que ha llevado a muchos japoneses a quejarse de ojos y garganta irritados. El año pasado, dos ciudades hicieron por primera vez advertencias oficiales acerca de los peligros a la salud causados por el enorme vecino de Japón que está al otro lado del mar.

China se ha convertido en un problema medioambiental global. Inicialmente, eran sólo los economistas los que estaban impactados por la manera en que ese país estaba cambiando al mundo con sus textiles, televisores y máquinas lavadoras de bajo precio. Ahora los científicos del clima están preocupados por otra exportación china: la polución que está esparciendo por el planeta. La enorme nación ya se yergue como el segundo productor mundial de gases de efecto invernadero después de Estados Unidos.

Preocupados por la próspera economía china y su capacidad para producir bienes baratos para el mundo entero, particularmente en Norteamérica y en Europa se están haciendo una pregunta crucial: ¿puede el planeta manejar el creciente daño al medio ambiente que provoca China?

El costo del boom

La economía china se encuentra en pleno boom, con una tasa de crecimiento anual superior al 10%. Pero mientras más se esfuerce la población de 1.300 millones de personas por salir de la pobreza mediante una infraestructura industrial mayoritariamente anticuada, y mientras más bienes chinos compren los consumidores del mundo, mayor será el precio que pague el globo por el milagro económico chino.

Los chinos no están destruyendo sólo su propio medio ambiente. Así como en la actualidad el comercio es global, también lo son las amenazas a la naturaleza.

A primera vista, la conexión no siempre es evidente. Por ejemplo, ¿qué tiene que ver el desierto en expansión de Mongolia interior -una enorme región autónoma en el norte de China- con los suéteres de cachemira que son comprados a precios bajísimos en ciudades como Berlín y Boston? Durante años, los pastores de la región dejaron pastar a millones de cabras hasta que desaparecieron los pastizales. Luego, el viento se llevó al suelo fértil y el desierto comenzó a expandirse a una tasa alarmante. Desde principios de los ’80, los pastizales chinos se han encogido anualmente en cerca de 15.000 kilómetros cuadrados, un área del tamaño del estado de Connecticut, Estados Unidos.

En medio de una mortal sequía, las dunas de arena están cada vez más cerca de la pequeña aldea de Chaogetu Hure. Centímetro por centímetro, aparentemente sin detenerse, las dunas se llevan todo a su paso, como si quisieran enterrar a propósito los costosos planes del gobierno por plantar árboles, construir vallas, acorralar a las cabras y reubicar a los habitantes de la zona.

Abbot Lao Didarjie está obligado a ver cómo desaparecen lentamente bajo las arenas las murallas de la casa frente a su templo Zhao Huasi. Temeroso por el futuro del lugar de culto, ha encendido alarmas frente a seis autoridades distintas. “El templo fue construido por el Sexto Dalai Lama en el Siglo XVII”, dice el líder religioso. “Debería ser salvado para las generaciones futuras”.

A pocos kilómetros de distancia, en los bordes de Luanjingtan, el granjero Xu Changqin inspecciona unos exiguos tallos de trigo. Los campesinos de la localidad han trabajado duro para plantar sus campos, pero en mayo pasado una tormenta de arena los cubrió completamente. “Los pastizales son cada vez más pequeños, los suelos fértiles están desapareciendo”, dice Xu, explicando cómo cada vez más personas se están yendo en busca de lugares más hospitalarios.

La fina arena de la patria del granjero es llevada por el viento hasta California y Europa. Está mezclada con ceniza y otras peligrosas partículas provenientes de las industrias ubicadas en Mongolia interior, la cual alberga numerosas fábricas, plantas químicas y de generación eléctrica.

Junto al río Huang (amarillo), en la ciudad de Shizuishan, región de Ningxia, adyacente a Mongolia interior, el alcance de la polución se torna obvio. Nubes grises y negras bloquean el sol, como si fuera el escenario perfecto para una película de Hollywood sobre el fin del mundo. Dos plantas generadoras acumulan cenizas en un lago artificial, separado del río por un angosto embalse. Es el viento el que levanta las cenizas para que comiencen su viaje alrededor del globo.

Pero no es sólo arena, smog y cenizas lo que China está lanzando a la atmósfera. Las fábricas y plantas generadoras del país ya están emitiendo más dióxido de sulfuro (SO2) y dióxido de carbono (CO2) que Europa, aun cuando la floreciente economía china maneja sólo una fracción del Producto Interno Bruto per cápita de las viejas naciones industrializadas. Entre 2000 y 2005, las emisiones de SO2 de China crecieron a 26 millones de toneladas. En unos pocos años, el país sobrepasará a Estados Unidos, para convertirse en el mayor productor mundial de dióxido de carbono. Actualmente, ya es responsable de más del 15% del total de las emisiones globales de CO2.

El experto independiente en temas de energía, el estadounidense James Broca, puede ver el cielo cubierto por el smog desde su oficina en Beijing. “Actualmente cada chino usa un quinto de la energía consumida por un estadounidense”, dice. Pero cuando China logre estándares de vida occidentales, cada persona en el país usará el triple de lo que consume ahora. Incluso si se hace de forma eficiente, ello equivaldrá a cinco toneladas de carbón al año. En el presente, muy pocos chinos pueden costearse esa calidad de vida. ¿Pero cuál será el efecto sobre el medio ambiente si el Partido Comunista logra convertir en realidad su meta de que la mayor cantidad de ciudadanos posible alcance una “prosperidad modesta” hacia el año 2020? ¿Podrá la naturaleza aguantar la presión, cuando el número de familias con máquinas lavadoras, secadoras y aire acondicionado crezca de 100 millones a 500 millones?

Las industrias chinas ya están produciendo el triple de unidades de aire acondicionado que hace cinco años. Y aunque son pocas las personas que conducen autos en China, en comparación con los países industrializados, sólo en Beijing la cantidad de vehículos crece en mil autos diarios. Para alimentar su apetito por energía, China está construyendo plantas generadoras a carbón lo más rápido posible. Cada siete a diez días, una nueva planta comienza a lanzar humo por sus chimeneas. La cantidad con que China aumentó su producción energética el año pasado es mayor a la capacidad total de Gran Bretaña.

El carbón contamina fuertemente el aire, pero los líderes chinos tienen pocas alternativas frente a un recurso sucio que está disponible en grandes cantidades a lo largo del país. Un 69% de todas las plantas de energía chinas se alimentan con carbón. China usó 2.100 millones de toneladas de este material en 2004; más que Estados Unidos, la Unión Europea y Japón juntos. Incluso si la economía china siguiera creciendo solamente al 7% anual, su consumo de carbón se doblaría, llegando a los 4 millones de toneladas en 10 años.

Los políticos de Beijing

Lentamente, políticos y científicos están percatándose de la senda de destrucción causada por la revolución industrial china. Sin embargo, la China comunista tiene una larga tradición en abusar de la naturaleza. El líder revolucionario Mao Tse-tung hablaba de “dominar la naturaleza” y durante el Gran Salto Adelante (1958-1959) ordenó la construcción de numerosas industrias. En un intento por superar a Gran Bretaña como potencia industrial, a los chinos se les ordenó construir minifundiciones de metal a lo largo del país. Este absurdo proyecto fracasó, pero la destrucción medioambiental aún es visible. Para tener el combustible necesario para las usinas de acero, China taló cerca del 10% de sus bosques.

El país se abrió al mundo a fines de los ’70, y su extraña mezcla de comunismo y capitalismo ha producido desde entonces tasas de crecimiento que los políticos occidentales sólo podrían soñar. Pero al mismo tiempo, China se convirtió en una enorme fábrica productora de veneno.

El país alberga a 16 de las 20 ciudades más sucias del mundo. Los habitantes de una de cada tres metrópolis se ven obligados a respirar aire contaminado, lo cual causa la muerte de cerca de 400.000 chinos cada año. La mitad de las 696 ciudades y distritos chinos sufre de lluvia ácida. Dos tercios de sus principales ríos y lagos son depósitos de basura y más de 340 millones de personas no tienen acceso a agua potable limpia. El río Yang Tsé, alguna vez considerado la arteria vital de China, en la práctica está biológicamente muerto en largos trechos. Muchos otros ríos fluyen con aguas contaminadas y entre sus riberas se encuentran las conocidas “aldeas del cáncer”, donde mucha gente muere a temprana edad.

Los políticos de Beijing han comenzado a percatarse del daño que la economía china le está provocando a la ecología china. Expertos como Pan Yue, viceministro de la Administración Estatal para la Protección Ambiental (SEPA) ya están temerosos de que la contaminación ambiental destruirá el impresionante crecimiento económico de años recientes. Las emisiones de SO2 causan daños que ascienden a US$ 50.000 millones cada año y el Banco Mundial estima que la polución del medioambiente le está robando entre 8% a 12% del PIB a China.

“China ha logrado una industrialización en 20 años que muchos países en desarrollo necesitaron 100 años para enterar. Es por eso que el país tiene ahora que enfrentar problemas medio ambientales que a muchas naciones occidentales les tomaría unos 100 años solucionar”, dice Pan.

El premier chino, Wen Jiabao, también se ha distanciado del saqueo al medio ambiente para promover el “crecimiento sustentable”, el cual incluye un ambicioso programa nuclear. Al menos 20 nuevas plantas nucleares se construirán hacia 2020, pero el liderazgo comunista no dice dónde se depositará la basura radiactiva. Beijing también quiere que al menos el 10% de las necesidades energéticas del país sean cubiertas por fuentes renovables como la solar, eólica e hídrica. Ya se han erigido instalaciones fotovoltaicas en miles de pueblos y gigantescos parques eólicos en la costa oriental.

Beijing también participa activamente en el comercio internacional de emisiones y les brinda a los contaminadores extranjeros oportunidades para que eludan sus obligaciones, mediante el financiamiento de plantas químicas algo más limpias. El gobierno chino planea gastar cerca de US$ 125.000 millones en plantas para el tratamiento de aguas residuales y nuevos acueductos durante los próximos cinco años.

Si se comparan con el alcance y la velocidad de la destrucción medioambiental de China, estos anuncios altisonantes se quedan cortos en relación a lo que es necesario hacer. Y a pesar de las buenas intenciones, los miembros del Partido Comunista no esconden que sus metas más importantes siguen siendo aquellas que les asegurarán la continuidad en el poder: aumentar la calidad de vida de los ciudadanos y eliminar la enorme brecha entre ricos y pobres, así como entre Oriente y Occidente.

Desde luego, los líderes chinos están imponiendo leyes más duras que permitirán castigos más estrictos a los funcionarios criminales y gerentes de fábricas inescrupulosos. Pero el problema en parte es generado por el sistema autoritario del país, el cual no permite un sistema judicial independiente ni fiscalización democrática. Los 167.000 empleados de la SEPA no cuentan con el suficiente poder para actuar contundentemente en contra de los contaminadores en cada una de las provincias, especialmente si en ellas existe un empleador influyente. Además, los funcionarios locales a menudo consideran más importante para sus carreras mostrar impresionantes tasas de crecimiento que un medio ambiente limpio.

A fines de 2005, de 661 ciudades chinas, 278 no contaban con plantas de tratamiento de aguas residuales. Sin embargo, los contaminantes pudientes frecuentemente pagan las multas gracias a que disponen de abundante efectivo. Muchas de las plantas generadoras recientemente construidas ni siquiera deberían existir. Cerca de la mitad de ellas son ilegales: algunas simplemente por motivos formales, otras debido a funcionarios corruptos o negligentes que ignoran las regulaciones medioambientales. En vez de caer como deberían, las emisiones en 17 provincias han aumentado.

Estos desoladores hechos no son guardados en secreto. Algunos funcionarios gubernamentales aparentemente siguen creyendo que a pesar de todo, tienen bajo control la situación. El funcionario de la SEPA Li Xinmin asegura que no se ha demostrado que la polución proveniente de las plantas generadoras chinas llegue a otros países. “Ese es un argumento falso e irresponsable”, dice Li.

El calentamiento global

El experto en clima Liu Deshun, de la Univesidad Tsinghua, en Beijing, aparentemente tiene una estadística tranquilizadora para casi todos los problemas medioambientales. Sin embargo, evita la pregunta crucial: ¿Con cuánto contribuye China al calentamiento global y qué está haciendo el gobierno para tratar de detenerlo?

Liu lleva un pequeño gorro verde y unos enormes anteojos de sol. “Somos un país en desarrollo”, dice. “Todavía no estamos en condiciones de asumir obligaciones internacionales”. Beijing ha firmado el Protocolo de Kyoto -el cual persigue reducir las emisiones de CO2 a nivel mundial en 2012-, pero como nación en desarrollo, China no está obligada a hacer reducciones. Aun así, el profesor asegura que los líderes de Beijing han hecho una importante contribución a los esfuerzos para proteger el medio ambiente: las estrictas políticas de control poblacional del país han permitido que vivan unos 300 millones de personas menos en el planeta y que usen sus limitados recursos.

Cuando explotó una planta química en la provincia de Jilin, en el noreste, en noviembre de 2005, la ciudad industrial de Harbin tuvo que cortar el suministro de agua potable durante cuatro días para impedir que se envenenaran sus 9 millones de habitantes. Pero ello no evitó que la catástrofe se esparciera, a medida que una gruesa capa de veneno viajó a lo largo del río Songhua hacia el río Amur, donde lentamente se disipó en el extremo oriente ruso.

Alexei Makinov vio el desastre en progreso. “No ha sido simplemente un problema desde que se produjo el accidente”, dice el geólogo ruso de 54 años y jefe del laboratorio de hidrología de la Academia Rusa de Ciencias en Khabarovsk. “El río ha estado apestando desde 1997”. El escritorio del científico está cubierto con tablas y estadísticas y su armario está atestado de estudios. Todos ellos con datos medioambientales acerca del Amur.

A simple vista es fácil ver la cantidad de daño que ha soportado el río. El Sungari -como es conocido el río Songhua en Rusia- acarrea toneladas de veneno a lo largo de cientos de kilómetros hasta llegar al Amur. Cuando los pescadores hacen un hoyo en el hielo del río durante el invierno, se libera un hedor horrible. Makinov cree que el olor se debe a flora muerta y cuenta acerca de residentes que se quejan de infecciones, sarpullidos y diarrea.

El débil río Amur se ha convertido en el paciente más importante de la doctora Vladena Rybakova, de 65 años, a medida que se acerca el final de su carrera. “El río comenzó a oler a fenol”, dice. “Al principio pensamos que era un fenómeno natural”. Rybakova y sus colegas pronto descubrieron la causa verdadera??? cruzando la frontera con China. Donde viven 65 millones de personas en el lado chino del Amur, sólo hay 4 millones en el lado ruso. Dado que las autoridades chinas no informaban a los científicos rusos sobre la producción de sus fábricas y los venenos que podrían estar liberando en las aguas, los rusos comenzaron a investigar por su propia cuenta a principios de los ’90. Después de que Rybakova alimentó a ratas con pescado proveniente del río y luego de diseccionarlas, descubrió que “sus hígados estaban descompuestos antes de que empezara a cortar”.

El camino a Sikachi-Alyan pasa junto a barracas y enormes equipos de radares. Es el hogar de la minoría étnica de los nanai, la cual siempre ha vivido de la pesca. Durante la era soviética la pesca era colectiva, pero ahora la aldea de casas de madera ha caído en una amarga pobreza. Por estos días, nadie compra lo que atrapa la gente del lugar.

“Durante los últimos 12 años, el pescado ha olido a químicos”, dice la líder de la aldea, Nina Druzhinina. “Al principio pensábamos que eran plantas rusas que liberaban aguas sin tratar al río. Pero ahora sabemos que la mayor parte de la suciedad viene de China”.
Para asegurar su futuro, los chinos también pretenden dominar el río Mekong, el cual es conocido como Lancang en China. En la provincia de Yunan existen dos grandes embalses que acumulan las aguas del río más largo del sudeste asiático, sin tomar en cuenta a los vecinos de China. Están planeados otros seis nuevos embalses. En el sitio de la construcción del embalse Xiaowan, un ejército de trabajadores está transformando los que alguna vez fueron verdes desfiladeros en un desolado paisaje marciano. Xiaowan será una de las plantas hidroeléctricas más grandes del mundo, casi tan grande como la planta del embalse de los Tres Desfiladeros en el río Yang Tsé.

Unos cuantos kilómetros hacia el sur, el Mekong fluye junto a fértiles plantaciones de arroz y maíz. Por aquí y por allá, las riberas abundan en cañaverales. Pero las vidas de los millones de personas que dependen de los ritmos naturales del río han sido perturbadas. Los chinos ahora tienen un embalse y alimentan el Mekong a su gusto, cuando, por ejemplo, las aguas están muy bajas y necesitan que un gran buque entre a la bahía tailandesa de Chiang Saen.

En Camboya, donde los pescados de agua dulce son una de las fuentes de alimento más importantes, la pesca está disminuyendo, en especial en el sistema lacustre y ribereño de Tonle Sap. Pero incluso más al sur en el delta del Mekong, el río se ha vuelto impredecible, según los residentes. En ocasiones, las inundaciones se llevan las casas y en otras no existe suficiente agua para las plantaciones de arroz.

En una reciente conferencia de Naciones Unidas sobre el cambio climático, realizada en Nairobi, los chinos exigieron que las naciones en desarrollo no fueran obligadas a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Sólo después de presionar por esta condición -con la cual China tiene mucho que ganar-, los delegados chinos votaron a favor de trabajar un acuerdo complementario al Protocolo de Kyoto.

China es un país enorme, una super potencia del futuro. A sus líderes, sólo responsables ante sí mismos, no les preocupa obtener asesoría económica o medioambiental. Se han fijado su propio camino.

Pero cada año, cada mes, prácticamente todas las semanas, China experimenta algún tipo de catástrofe medioambiental de importancia. El desastre se extiende a lo largo del país, en sus ríos y en el aire. Y demasiado a menudo, el resto del mundo también se ve manchado con algo de ello.

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Noticias Febrero 16, 2007

La felicidad y los chinos

Dalian

A Eugenio Tironi le han dado duro los guardianes del libre mercado en contra de su motivación por la felicidad de los chilenos. Otros lo acusan de insensible al hablar de felicidad en un país como Chile en que la desigualdad campea y la pobreza no se termina. A mi me parece que es posible seguir avanzando en mercado y crecimiento, pero poniendo en le centro el objetivo del bienestar más allá de lo económico. Justamente, con ese ingrediente, las políticas de igualdad se obligarán a ser más humanas y menos burocráticas (las viviendas sociales durante quince años de gobierno progresista son iguales de pequeñas y de condiciones en el desierto, la gran ciudad o la patagonia), menos estadística tranquilizadora y más escucha humana. Eso y avanzar en reconstruir el sentido de país y de futuro. La cuestión es que ahora, Tironi se apoya en el ejemplo de China para volver a la carga:

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Hasta los chinos
Eugenio Tironi
El Mercurio, 6 de febrero de 2007

En Chile, comenzamos a reflexionar sobre la sociedad a que deseamos encaminarnos. No parece tan descaminado: hasta el ultrapragmático PCCh anda en una búsqueda semejante.

La conclusión de la Sexta Sesión Plenaria del 16° Comité Central del Partido Comunista Chino (PCCh), en octubre de 2004, deja francamente sorprendido a un occidental fascinado por el frenético ritmo de crecimiento de este país en las últimas décadas, en las que la disciplina comunista ha sido puesta al servicio del capitalismo. Ella no convoca a la expansión económica, ni al incremento del poderío militar, ni al avance del socialismo: la resolución llama nada menos que a la construcción de una “sociedad armoniosa” para el 2020, única “garantía para la prosperidad del país, para el rejuvenecimiento de la nación y para la felicidad del pueblo”.

Ya parece demasiado: ¡hasta los chinos preocupados de la felicidad!

¿De dónde viene este asunto? Según el Dr. Li Peilin, uno de los más reputados sociólogos de ese país, 26 años de grandes transformaciones en el sistema económico y la estructura social han conducido a grandes logros, pero han generado también nuevos problemas, como la creciente disparidad, el desbalance urbano-rural, el desempleo, el envejecimiento de la población y la polución ambiental. Como les ha ocurrido a otros países que han pasado por transformaciones semejantes, China podría encarar en el futuro inmediato problemas sociales que entraben su desarrollo. Tradicionalmente, se ha asumido que estos problemas serían resueltos de manera automática por el incremento de la prosperidad. Pero si se mira la experiencia internacional, afirma el Dr. Li, “el crecimiento económico y la economía de mercado no son remedio para todo”. Por ello, si quiere seguir elevando el nivel de vida de su población, China necesita diseñar desde ahora un desarrollo con armonía.

¿En qué consiste esta “sociedad armoniosa”? De partida, en una sociedad relativamente próspera, porque el bienestar material es fundamental para la armonía social. Pero hay que considerar otros aspectos, como la distribución del bienestar social, de modo de garantizar a toda la población alcanzar una “vida mejor” mediante su participación en el crecimiento económico. Ella requiere también “democracia, Estado de Derecho, equidad, justicia, amistad y vitalidad”. Debe ser armónica en sus valores, dando seguridad a las personas de que pueden vivir en paz; pero, al mismo tiempo, éstas deben ser conscientes de sus obligaciones como ciudadanos y respetar los estándares éticos de la sociedad. Debe cultivar una atmósfera moral que facilite a cada uno desarrollar sus habilidades, que promueva relaciones interpersonales armónicas entre individuos de diversos estratos sociales, y que mejore la relación con la naturaleza para proteger los recursos naturales. En fin, la sociedad armoniosa “pone a la gente primero y hace que todas las actividades sociales vayan en beneficio de la subsistencia, del gozo y del desarrollo de las personas”.

Las tareas inmediatas que se puso el PCCh para avanzar en la construcción de esta sociedad son revertir la creciente desigualdad, alcanzar un patrón de distribución razonable, elevar el empleo, crear un sistema de seguridad social universal, mejorar los servicios públicos y la gestión del gobierno; todo esto con el fin de que las personas puedan alcanzar una vida mejor.

En Chile, comenzamos tímidamente a reflexionar, después de años volcados a recuperar la estabilidad y el crecimiento, sobre cuál es el tipo de sociedad hacia la que deseamos encaminarnos. Suena idealista, pero no parece tan descaminado cuando se descubre que hasta el ultrapragmático Partido Comunista Chino anda en una búsqueda semejante.

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Noticias Febrero 16, 2007

Calentamiento Global: potencias industriales

Llueve Santiago en Febrero

Un día lluvioso en Santiago de Chile, pleno febrero, puede ser que medido en millones de años no sea gran noticia, pero en mi vida no recuerdo una lluvia así. Por otro lado, tampoco es común que Punta Arenas tenga 24 grados y la gente se bañe en las costas del Estrecho de Magallanes, a dos cuadras del círculo polar. En fin, cambio climático global. Aquí un artículo acerca de los gobiernos de los países potencias industriales:

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emol
Los líderes mundiales reaccionan frente al informe sobre el calentamiento global

El alarmante documento presentado el viernes condujo de inmediato a la acción en el mundo político. Francia propuso crear una agencia responsable del ambiente.

Álvaro Murga F.

Ministros, empresarios, expertos y activistas de 46 países apoyaron la iniciativa ecológica del Presidente Jacques Chirac, quien llamó a la creación de una “verdadera organización internacional” del medio ambiente.

La propuesta, conocida como la Conferencia de París, es una reacción al informe dado a conocer el viernes por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), que atribuye la responsabilidad del cambio climático al ser humano y su actividad industrial.

El informe también advierte que la temperatura subirá entre 1,8 y 6,4° C para fines del siglo 21, causando sequías, inundaciones, el derretimiento de hielos polares y glaciares, y el aumento del nivel del mar.

Este mismo informe debe regir en los próximos cinco años las decisiones políticas en materia ambiental.

Propuesta gala

La idea del líder francés es crear una agencia que funcione como “conciencia ecológica del mundo”. Convertir el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) en una entidad similar a la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta agencia tendría la misión de definir y fiscalizar las políticas ambientales a nivel global.

El primer encuentro para establecer el nuevo organismo se realizará en Marruecos.

“Es nuestra responsabilidad, el futuro de la humanidad lo demanda”, declaró el mandatario francés al referirse a la necesidad de colocar el problema como una prioridad de los gobiernos.

La iniciativa gala contó con el apoyo de los estados europeos, pero no pudo seducir a EE.UU., Rusia, India y China, algunos de los países más contaminantes del mundo.

Chirac manifestó su frustración porque “algunos países importantes, países ricos importantes, aún deban convencerse” y que “se nieguen a aceptar las consecuencias de sus acciones”.

Está claro que los dardos iban dirigidos a EE.UU., el único país que, junto con Australia, no ha suscrito el Protocolo de Kioto.

En todo caso, muchos de los países que sí han suscrito el Protocolo de Kioto de 1997, no cumplieron con los parámetros establecidos.

El Protocolo de Kioto expira en 2012 y las actuales discusiones sobre qué medidas tomar para enfrentar al cambio climático deberán considerar lo expuesto por este panel.

Peso pesado

Pese a que el presidente George W. Bush calificó el informe del IPCC como “valioso” y elogió los esfuerzos de los científicos que colaboraron en él, el gobierno estadounidense sigue oponiéndose a implementar un control sobre las emisiones de CO2, utilizando el mismo argumento que usan para no firmar el Protocolo de Kioto: que la economía de EE. UU. se vería muy afectada si se aplica una reducción del 5% de estas emisiones.

“Somos un pequeño contribuyente cuando uno mira al resto del mundo”, declaró el secretario de Energía, Samuel Bodman. EE.UU. produce el 39,5% de la emisión de CO2. Excluyendo a los otros cuatro principales contaminantes (Rusia, Japón, Alemania y Canadá), el resto de los países emite el 31,9 % del total.

En la potencia del norte, la preocupación principal en este momento es el costo: ¿quién pagará la cuenta? “La discusión ha variado claramente de una batalla científica a una discusión sobre el alcance y el diseño de las soluciones”, señaló Jason Grumet, director ejecutivo de la Comisión Nacional de Política Energética en EE.UU.

La administración Bush argumentó que limitar la polución amenazaría a las industrias más contaminantes. Esto provocaría la pérdida de empleos cuando estos negocios se trasladaran a otros países.

Felicidad de Gore

Al Gore, ex vicepresidente norteamericano y cuyo documental “Una verdad incómoda” ha sido fundamental para crear conciencia sobre el tema, elogió la iniciativa de Chirac.

Gore señaló que estamos en un punto de inflexión. Calificó el reporte del viernes como “otra advertencia sobre los peligros que enfrentamos. Debemos actuar ahora y rápidamente”. Hizo hincapié en la necesidad de cooperación internacional para solucionar el problema.

El Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, estimó que la respuesta al cambio climático debe ser rápida y mucho más resuelta. También declaró que junto con los próximos informes a cargo de este mismo panel, y que se darán a conocer durante el transcurso del presente año, “constituirán elementos esenciales para la respuesta de la ONU al cambio climático inducido por las actividades humanas”.

El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula Da Silva, acusó a los países ricos, señalándolos como los responsables del calentamiento global. También acusó a estos países de carecer de coraje para enfrentar a las empresas contaminantes.

Lula también coincidió con el ex vicepresidente estadounidense en el tema de la cooperación internacional: “En Brasil, en los últimos dos años hemos reducido la deforestación de la Amazonía en un 52%. Pero no alcanza con que la reduzcamos aquí”.

Por su parte, de manera muy positiva, la Secretaría de Medio Ambiente de México declaró que adoptará políticas sustentadas en las recomendaciones del informe de la IPCC. “Debemos ser cuidadosos con los cambios ambientales”, dijeron.

El nuevo organismo

La propuesta del Presidente Jacques Chirac es crear la Agencia Ambiental de la ONU (UNEO, según su sigla en inglés).

El existente Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), con sede en Nairobi, a menudo ha sido criticado porque carece de los poderes suficientes para actuar con eficacia. Tiene un alcance muy limitado.

Además de los países de la Unión Europea, el “Llamado a la Acción de París” contó con el apoyo de naciones como Argelia, Ecuador, Camboya, Vanuatu, Seychelles, Gabón y Burundi.

EN INTERNET

Propuesta de Chirac en

Ciudadanos de la Tierra:

www.citoyensdelaterre.fr

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Noticias Febrero 13, 2007

Homenaje a Isaiah Berlin

Una de los valores que me mantienen atento al Senador Fernando Flores es su capacidad de enfocar preocupaciones y conversaciones, incluidos libros y autores que son relevantes para el presente y el futuro de nuestra vida.

Cuando a fines de los noventa, en el entorno del Senador comenzó a sonar con fuerza el nombre de Isaiah Berlin, por supuesto, que me hice de algunos de sus libros y especialmente de la biografía estupenda, cariñosa y panorámica, tanto de la vida de Berlin como de la cultura política del Siglo XX, que escribió Michael Ignatieff.

Sin embargo, la presencia de Berlin era como estos efectos sicológicos que hacen tener esa angustiosa sensación de estar en un lugar, o de haber dicho o escuchado algo, que ya antes habíamos vivido. Hasta que en algún momento, años después, se me vino a la memoria un antiguo libro de Mario Vargas Llosa llamado Contra Viento y Marea, que debe haber escrito por el año de 1982, pero que yo leí dos o tres años después, gracias a mi amigo el escritor Luis López Aliaga. En esta obra aparecían más de algún artículo y homenaje al legado de Isaiah Berlin.

En efecto, se me hizo claro tanto de las ideas y preferencias sobre la política, las ideologías y la democracia que yo tenía ya por mías, originales y quizás desde el nacimiento, pero que en su momento me ayudaron a comprender y madurar el proceso político que vivíamos en el Chile de los ochenta.

A Vargas Llosa, Berlin le había servido para fundar intelectualmente su sentimiento de desencanto con la izquierda intelectual europea y las experiencias revolucionarias de América Latina, con un llamado al realismo, la responsabilidad y la valorización de la democracia como valor imprescindible.

Es posible que en esos años -y quizás por lo mismo lo había olvidado- que no me hayan convencido ni seducido tales reflexiones, tan compuestas para jóvenes que comenzábamos a encantarnos con el cambio, pero sí es seguro que en algún tiempo posterior hicieron su trabajo, y desde el trasfondo de la conciencia me revelaron esos sentidos de una política menos heroica, menos glamorosa, pero que por lo menos asegurara que nadie debía morir durante el proceso, que estábamos obligados a ponernos de acuerdo, aunque todos perdiéramos un poco, porque de lo que se trataba era de avanzar hacia una mejor vida pero que el remedio no terminara siendo una vez más peor que la enfermedad.

Fue casi romántico, y especialmente de justicia con el Vargas Llosa nada glamoroso que antes -¡mucho antes!- se desencantó de las revoluciones y se comprometió con la democracia. También es cierto, que desde ese tiempo han seguido disgustándome algunas de sus opiniones, pero a eso ya a quién le importa.

Le agradezco Senador estos regalos.

Noticias Febrero 13, 2007

Mario Montanari, empresario innovador

Refresca y provoca inmensa admiración leer a Mario Montanari, un empresario muy poco convencional entre los empresarios chilenos, porque ha hecho una fortuna a partir de la innovación y el desarrollo de negocios nuevos, desde Chile al mercado global.

Además, es una persona con pasado socialista (MAPU), crítico pero amigo del gobierno de la presidenta Bachelet, y que se niega a ser clasificado como empresario de izquierda (obvio que tampoco de derecha). Tiene una mirada sistémica de la realidad, donde incluye a las empresas y la innovación, que suena lúcida y poderosa para repensar el futuro de los países en América Latina. En esta entrevista (con humor algo fashion) faltó alguna opinión acerca de los conflictos con ecologistas y las críticas a la políticas laborales de la industria chilena del salmón, de la que es uno de los principales líderes. La esperamos para la siguiente entrevista.

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¿Qué está pensando Montanari?

El ex MAPU Mario Montanari (61) es atípico dentro de la tribu empresarial: sociólogo de profesión, concertacionista, de izquierda, fue subsecretario de Allende y estuvo exiliado. Su holding Invertec -uno de los más innovadores del país- tuvo un 2006 brillante: facturó US$ 220 millones y su filial Invermar -que cotiza en Bolsa- no sólo duplicó sus utilidades -de US$ 7,5 millones a US$ 15,3 millones-, sino que aumentó su capitalización a casi US$ 300 millones. Montanari no se cansa de disparar ideas y de innovar. Este es un paseo por su bullente cabeza.

Myriam Mellado y Francisca Skoknic

Invertec, una sorpresa

“Cuando entramos al rubro salmonero -en general en el alimentario- jamás vislumbramos que creceríamos tanto más que en la metalmecánica (Cimet-Sindelen), que fue el rubro histórico del negocio familiar. Este año Invertec logró un récord absoluto en inversión, hemos doblado la planta de alimentos (Salmofood), estamos armando una piscicultura de recirculación, nos estamos yendo a cultivar a la XI Región. La gente de Invertec está haciendo su cartera de proyectos, mirando para el futuro, creando nuevos productos. El directorio está muy tranquilo y seguro. Hoy trabajan 2.700 personas y el 14,8% son profesionales”.

Su ecuación ganadora

“Me dan rabia aquellos que dijeron que los recursos naturales eran la maldición de nuestros países. La ecuación ganadora es: recursos naturales+alta tecnología de innovación+capital humano desarrollado. Con esa ecuación nació Invertec. Es esa ecuación la que hizo que nuestra familia se saliese del rubro de la metalmecánica el día que cumplimos 50 años. Vimos que la sustitución de importaciones se había acabado y que la ecuación ganadora era ésa. Tuvimos la fuerza de ser consecuentes con lo que pensábamos. Yo estaba orgulloso de las empresas metalmecánicas de mi papá, pero con él a la cabeza fuimos capaces de hacer ese acto de humildad, de arrojo y partir de nuevo, en otra área”.

¿Por qué salmones?

“Por dos cosas. Primero porque creemos que Chile es una potencia alimentaria mediterránea: no hay que competir en trigo sino en lechugas, frutas, aceite de oliva, vinos. Hay 5 ó 6 lugares en el mundo que tienen clima mediterráneo y el mundo reclama los alimentos mediterráneos. Quiero proponer que la dieta mediterránea sea declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad. Porque creo que esos alimentos van a resolver parte de la obesidad que ataca a EE.UU. e incluso a Chile. La otra razón es el mar de Chile. A mí me enseñaron cuando chico que Chile tenía 3 mil km, y la verdad es que tiene más de 30 mil km de borde costero: el más grande del mundo por habitante. Somos depositarios del oxígeno del planeta, lo que es un factor de competitividad que no hemos dimensionado. El mar nos ayudará a enfrentar el tema del calentamiento global como siglos atrás ya lo había mencionado Humboldt.

La demanda mundial de peces y mariscos sólo está limitada por la oferta. ¿Entiende qué maravilla es eso? O sea ¡muchachones!, produzcan alimentos del mar porque ya están vendidos antes que salgan al mercado. Yo amo el mar. He navegado y buceado por cuanta parte hay. Nosotros sobre el mar sabemos el 7%, nada más. Por eso que hay que mirar a Chile desde el mar. Un poco por eso nuestra predilección por los productos del mar. Eso no quiere decir que no veamos también otras posibilidades, como los jugos, los congelados o la fruta”.

Enfoque sistémico

“Einstein decía que la locura es: ‘Hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados diferentes’. Me pregunto por qué esa locura: porque la manera de percibir la sociedad es lineal, es secuencial, es mecanicista, estrechamente racionalista. Y lo que requerimos es una mirada orgánica, no lineal, sistémica. Yo llevo 25 años en este cuento de lo sistémico. Si ustedes me preguntan cuál es la máxima ventaja de Invertec, es que hemos desarrollado en toda la compañía una visión sistémica. La señora que troza los pescados sabe lo que es el sistema y sabe en qué eslabón está ella”.

Proteína vegetal y algas

“Creo que aparte de los clusters que existen hay que pensar en los clusters latentes. Ahí está una de las misiones de la política actual. Por ejemplo, creo que la IX Región se puede convertir en la capital de la proteína vegetal de Chile. El 2020 producir proteína vegetal va a ser lo mismo que producir dólares. La unidad de proteína se va a transar en el mercado: lo vamos a ver en la pantalla tal como hoy se ven las monedas. Otro cluster latente son las algas: su producción, almacenaje y transformación en productos alimenticios y farmacéuticos, y muchos otros clusters emergentes más”.

El mercado manda

“Hay que conocer al consumidor del siglo XXI. La innovación parte desde el mercado, no hay innovación sin mercado. Yo primero tengo que saber si la gente quiere comer algas, si quiere echarse crema de algas, si sirven para fertilizar la tierra, y desde ahí hacer investigación. Innovar es crear valor para el mercado. Eso implica que hay que ser capaz de responder a lo que necesita y quiere el mercado, con productos más diferenciados. No se trata de partir de cero y crear. Por eso la consigna de Invertec para nuestros clientes es: ‘Imagine lo que quiera y nosotros nos hacemos cargo’. Con eso hemos ganado muchas lucas.
Desgraciadamente en Chile impulsamos muchos proyectos para producir más y no nos preocupamos del mercado. Los proyectos del siglo XXI se hacen desde el mercado hacia la producción”.

Revolución de los consumidores

“Si no estoy cerca de los consumidores no tengo feedback. Hay una revolución del consumidor de alimentos. Creo que hay que crear una teoría general del consumidor de alimentos. Hoy es más diverso, se preocupa de la salud, de dónde proviene el producto. ¿Usted lo va a consumir solo en su departamento o con su marido o con su pololo? Para cada situación hay que presentar el producto de distinta manera. Hay que leer el mercado. Creo que esto es una de las cosas más complejas que tiene la industria. Entender la cultura alimentaria de un japonés, un chino, un americano o un alemán, te puedes imaginar que es bastante difícil. Contratamos a universidades para que nos ayudaran a leer el mercado. Por ejemplo a Wharton en EE.UU., a Koblenz en Europa y fuimos de la manito con ellos para entender lo que el consumidor quería. Ellos nos ayudaron a hacer los primeros focus group y nos trataron de explicar la historia de esos consumidores, sus miedos y sus deseos. Esto no es automático: yo estoy por proponer que en los directorios haya antropólogos y diseñadores”.

Momento crucial

“Yo creo que Chile está en un punto de inflexión. Lo que hagamos o no hagamos va a marcar los próximos 20 años. Esa es mi urgencia. La innovación no es una opción: es un imperativo sistémico de supervivencia. No quiero ser tan dramático como para decir: innovar o morir. Pero se acabó la etapa de producir recursos naturales. Entonces, hasta que no hagamos reformas que nos permitan innovar y también jugarnos no lograremos nada. Muchas veces hay proyectitos chicos para innovar que no sirven para nada. Hoy hay que concentrarse en este cuento, jugarse por algunas áreas y convocar al país. Comparto lo que el Consejo de Innovación dice: es posible duplicar los ingresos por persona al 2015. Tan importante como lo anterior es incorporar banda ancha en todo el país, que hoy cuesta unos $ 25.000 por usuario al mes y por 1MB mientras que en Japón vale $6.000 y son varios gigabyte. Creo que la inversión para conectar en las áreas rurales es de alrededor de US$ 600 por conexión y en el sector urbano, US$ 100; estimo factible gradualmente conectar 1.000.000 de hogares más.

Las erráticas elites

“Me llama positivamente la atención el tremendo apoyo al ministro de Hacienda, Andrés Velasco. Tiene un buen currículum, lo ha hecho muy bien, ha resistido las presiones de los que quieren gastarse la plata a la ligera. Pero lo han puesto en un pedestal y le están haciendo exigencias que en el fondo ocultan la debilidad de nuestro sistema. Lo que digo es que la elite está sacando las castañas con la mano del gato. Lo que hay que hacer es crear un consenso y confianzas para ser capaces de construir un proyecto país. Y no preguntárselo al ministro de Hacienda sino que hacerlo entre todos. Creo que la Alianza tiene miedo de que se malgaste el dinero, mientras en la Concertación hay algunos que temen que se posterguen las soluciones, y otros se dan cuenta de que al país le faltan ideas, no tiene proyectos estratégicos consensuados para invertir estos recursos”.

Diez mil chilenos al extranjero

“Me preocupa mucho el problema de la educación. Hay que ir tomando medidas radicales para educar en el siglo XXI. Con este sistema educacional va a ser difícil que les sigamos ganando a nuestros competidores. La mejor inversión es el conocimiento. Frente a esta bonanza de dólares, si yo pudiera decidir, haría una inversión que es la más rentable: mandaría a 10 mil chilenos al exterior. Y -lo he pensado- partir con diez por comuna. Eso no es caro. Cuesta, cuando tengamos 10 mil, US$ 500 millones al año. Ellos van a traer conocimiento y van a crear más emprendimiento. Es más, yo traería unos 5 mil profesionales y técnicos extranjeros a Chile. Además como se gastaría en dólares, no tendría ninguna repercusión macroeconómica. Para mí es ganancia neta. Y voy a decir otra cosa que se me acaba de ocurrir. Porque mandarlos para afuera parece que uno estuviera mandándolos así al voleo. No, no, hay que aprovechar los TLC: hay que mandarlos a los mejores institutos y que nuestros embajadores sean la punta de lanza para hacer los contactos y también para que sean los tutores de los estudiantes”.

Cobre y dólar

“El marco en que se da la economía chilena ha cambiado mucho. Le pongo un ejemplo: los ciclos del precio del cobre que se produjeron en los últimos 20 años son más o menos parecidos. Sin embargo, yo creo que hoy ha habido un cambio en el contexto mundial que hace que ese registro ya no sea válido: por el fenómeno de China e India -que no terminamos de incorporar en nuestro disco duro-, creo que el ciclo de buen precio va a ser más largo. No va a ser de dos años, sino de cinco o seis. Por ende, el precio del dólar llegó para quedarse. No podemos pensar en los próximos 4 ó 5 años un dólar distinto al de ahora, a $530 o $560”.

Adiós papas y chanchos

“Creo que en Chile todas las variedades agrícolas -el trigo, las papas, el arroz, el lupino- y todas las razas de los animales -la oveja, los chanchos, los vacunos- son variedades poco competitivas. Hay que mejorarlas y rescatar las especies nativas con rapidez. Y tenemos que entender que nuestros científicos tienen que tener los laboratorios y las condiciones para trabajar y que además hay que traer científicos de afuera ¿De dónde? Para mí -desde el punto de Chile Potencia Alimentaria-, de los países que están entre las latitudes 30° y 45° sur y norte porque en estas coordenadas las especies no requieren de una mayor adaptación al clima. Allí están las naciones que fueron capaces de seleccionar 56 variedades desde hace 10.000 años.
Ese puede ser un proyecto estratégico. Yo ahí sí que pondría dinero en serio y me incorporaría con fuerza a las redes de investigación, innovación y tecnología aplicada de esos países, partiendo por Europa, donde está la más grande del mundo en esta materia: IRC (Innovation Relay Centers) y luego siga por California y todos los países donde hay TLC. ¿Y cuál es mi sueño? Que Chile salte a las redes ‘member only’ donde se compra y se vende tecnología y se armen IRC en todas las regiones y universidades del país”.

La burocracia

“Hay que hacer una profunda transformación en el aparato público. No podemos seguir con un aparato público del siglo XIX. Hace un par de semanas estuve en la IX Región y se me ocurrió contar cuántas instituciones y cuántos programas había para atender a las pymes campesinas: 17 instituciones y 72 programas. Tú te puedes imaginar que en la comuna de Puerto Saavedra hay que ser Mandrake para conocerlos todos. ¡Son muchos! Sobre todo programitas chicos que no modifican radicalmente la situación. Yo creo que el futuro se juega en regiones. La tarea fundamental es fortalecer la innovación regional”.

Empresarios poco arriesgados

“Sin sueños no se hace país. Yo trato de que los sueños sean colectivos. Como empresario creo que este país escabulle al riesgo y por lo tanto mi manera de ser me hace topar con esta cosa tan cuidadita que quiere controlarlo todo, que se cuidan más de lo que van a decir que de los riesgos que tiene tomar una política o no. Aquí, lo que no me gusta es que no se hacen apuestas. Es cierto que cuando uno apuesta tiene posibilidades de errores, eso es obvio, pero de lo que se trata es de tener más aciertos que errores. En Invertec damos premios al mejor error del año. ¿Y cuál es? Aquel que ha permitido aprender más como empresa. Creo que hoy los más inhibidos son la elite política y le dan una pésima señal al país. Entonces si la elite no construye confianza y no es capaz de decir claramente para dónde vamos, obviamente que existe un desconcierto”.

Mucha liquidez, pocos proyectos

“A nivel mundial pasa un poco eso. Tú ves las finanzas internacionales: hay mucho más dinero que proyectos. En su época, mi padre y mis tíos -los Simonetti- compraban una máquina un poco por la intuición. O sea jugaban a la ruleta con fichitas de 100 pesos. ¿Qué pasa hoy? Para poder emprender tienes que reunir una gran cantidad de información y conocimiento. Entonces en el casino de ahora ya no se juega con fichitas de 100 sino de 10 lucas, es cada vez más complejo. Los empresarios con sus equipos tienen que estudiar más. Yo lo hago todas las noches: dos horas, aunque llegue de una cena. Generalmente leo cosas de economía, de visión de futuro, leo las publicaciones del Consejo que parten del 2020. Acabo de leer la de diciembre de 2020, que son escenarios. Y leo sobre sistemas complejos. Recomiendo los libros de Jared Diamond “Armas, Gérmenes y Acero” y “Colapso”, que muestran el desarrollo de la humanidad desde hace 10.000 años y los problemas a los que se enfrenta hoy la civilización”.

El miedo a fracasar

“Los países se califican por el número de emprendimientos. Este es un país que sanciona el error. Cuando uno lanza 10 proyectos estratégicos por lo menos dos o tres van a fracasar. Y cuando así sea no podemos sancionar a esa gente porque inhibimos la innovación. ¿Cuántas veces quebró Henry Ford? Tres. No hay que castigar ni sancionar a quien quiebra”.

Bachelet

“Ella es holística, es sistémica. Estoy seguro de eso. Se ve esta cosa relacionada. Lo veo en que es una mujer que no oculta las emociones. No es Ricardo Lagos que es un presidente del siglo XX donde los hombres no lloran. Puedo intuir que ella ha leído a Maturana. No soy su amigo y esto lo veo desde afuera. Creo que le duele la desintegración del país: sabe que si no somos capaces de incorporar a la gente, de recomponer relaciones, no se termina con la pobreza. Creo que no es casualidad que tengamos una mujer como presidenta. Sus valores son muy propios del siglo XXI porque ellas tienen una mejor percepción de las imágenes y tienden a ver las cosas en su contexto. Además porque expresa un cambio cultural. Simboliza lo que está pasando y la gente sin racionalizarlo lo siente. Uno siente que ella te habla a ti y no al pueblo en general. Tiene esas cosas de las mujeres que son más decididas en sus acciones. Más radicales. No tengo una relación de cercanía con ella. A lo mejor hay cierta cercanía porque a mí no me gusta reprimir las emociones. De hecho, no hemos conversado desde que asumió”.

Pornografía política

“Echo de menos una reflexión seria, una disciplina. O sea una coherencia entre lo que uno piensa y lo que uno hace. Es el drama del Chile actual. Tenemos una oportunidad histórica que se está perdiendo por la pornografía política. Los chilenos, los ciudadanos, no estamos contentos, porque vemos los intereses del país subordinados a los intereses personales y eso me cuesta aceptarlo. Afortunadamente existe una reserva de políticos, de ciudadanos y de instituciones que se sienten interpelados por la necesidad de recuperar la vocación de servicio y de revalorizar la política. ¿Cómo? Un buen ejemplo es la Constitución de EE.UU. cuya primera frase es ‘We the people’; esto quiere decir que los partidos y las diversas instituciones deben acudir al soberano, a todos los chilenos, para volver a encantar”.

“Caballo loco”

“Así me decían. Fue por el problema de la pasión y he pagado duro por eso. No creas que fue fácil porque para un muchacho de 25 años cuando lo llaman así después de ser nombrado subsecretario, produce un horror. Me encantaría que me llamaran así ahora porque para mí es símbolo de vitalidad y trayectoria y no profeta alimentario. Me gustaría a largo plazo que construyéramos un Nosotros los chilenos”.

Montanari rebelde

-¿Fue alumno destacado en el colegio o del montón?
-Nací en Santiago un 14 de julio, imagínate lo que eso significa. Estudié en el Verbo Divino donde siempre fui buen alumno, pero tres meses antes de egresar, a los 16 años, se me ocurrió presentarle al padre From, el rector del colegio, una pintura de mujeres desnudas. En mi familia había pintores y artistas y me dio por hacer ese cuadro. Me dijo que era inaceptable y por tanto debía retractarme. Le dije que no. Me señaló una vez más que si no me retractaba me expulsaría. Volví a decirle que la pintura era aceptable porque era arte. Entonces, me echó. Terminé esos tres meses con exámenes libres. Pinté el cuadro para hacer algo crítico, era un colegio muy conservador en esa época.

-Luego entró a la Universidad de Chile…
-Saqué un muy buen puntaje para entrar a la universidad y opté por Sociología en la Chile. Entremedio igual hice algunos ramos de Ingeniería Comercial. Más tarde, bajo el gobierno de Allende, me nombraron subsecretario de Agricultura. Tenía 25 años. Ya había sido director del Indap porque el problema campesino es fundamentalmente sociológico y antropológico: la burocracia, aún no entienden cuando le dicen a alguien que cambie sus cultivos, que eso es muy difícil. Yo les digo son locos o imprudentes o realmente desconocedores de la racionalidad sociológica de la economía rural.

-¿Cómo fueron los años en el exilio?
-Llegué a México sin conocer a nadie. Comencé como todos: vendiendo libros. Tuve la suerte de ir a la casa del pintor José de Rokha, hijo del escritor Pablo de Rokha, quien me dio alojamiento porque el dinero que llevaba apenas me duraba para ocho días. Ahí trabajé haciendo los fondos de los cuadros, hice muchos y con ello pagaba parte del arriendo. Luego, hice un MBA en Economía gracias a una beca de la fundación alemana Friederich Ebert y más tarde un doctorado. Finalmente, terminé como asesor económico del presidente López Portillo.

-De estudiante a asesor del presidente. ¿Cómo lo hizo?
-He tenido éxito y suerte en la vida porque ese período me duró 14 años, casi como una vida. La tesis del MBA se llamaba “Plan, Producción, Participación” y llegó a manos del Presidente de la República. Me llamó y le dije que yo podía hacer el estudio de un sistema y ahí se creó el Sistema Alimentario Mexicano del que fui director general. Ese plan pasó a la historia del país.

-¿Desde ahí cree usted que comienza a desarrollar todo el concepto de sistemas?
-Comienza con la historia de que no puedo entender la realidad, los efectos de la polarización, del movimiento social. No podía entender la familia, a las mujeres, el mar???estaba en una situación que me contradecía. Debo haber tenido 27 ó 28 años.

-¿Cuándo vuelve a Chile?
-En 1987 voy a Chiloé y se crea Invertec. Recuerdo que el capital fue lo que tenía proyectado para comprarme un departamento en La Reina. Ya en los ’90 comienza mi involucramiento con la innovación. Formé IGT, luego me ligo a las universidades -en especial a la Adolfo Ibáñez- con la cual se creó una sociedad para ver este tema, liderada por mi amigo Mario Waissbluth???y así he seguido metido en este tema a través de distintas instancias.

“Estoy enamorado del MAPU”

-¿Cómo llega un ex alumno del Verbo Divino, de familia de derecha, a convertirse en MAPU?
-Yo creo que se debe en parte a la influencia de los movimientos estudiantiles de los años ’60 que se dan en Europa y que de alguna manera tuvieron un reflejo en Chile. En mi casa fui educado en la diversidad. Mi papá siempre me enseñó a respetar a los trabajadores, a conocerlos, y en el Verbo Divino -ahí está el caso de Viera-Gallo, Gazmuri, Eyzaguirre- existió un grupo que se comprometió primero con la Iglesia -yo soy católico- y es ella la que nos lanza al compromiso con las cuestiones sociales. De ahí formamos una orgánica, un partido, el Movimiento de Acción Unitaria…Yo echo de menos el MAPU.

-¿Y qué aprendió de su paso por el MAPU?
-(Se ríe) ¿Qué aprendí? Mira, aprendí a respetar a las personas y a ser crítico con las ideas. Hoy tenemos poca capacidad crítica. En la universidad yo no vi a nadie que se parara y le dijera al profesor: “Eso no es así sino que es asá”. Eso es normal en las universidades americanas. Estoy preocupado porque con la educación actual, mis hijos no son formados en una posición crítica. La segunda cosa que aprendí -aparte de respetar y querer a las mujeres, que no es un desafío menor- es que el mundo se movía por los contrarios. O sea aprendí lo que es el yin y el yang.

-¿Le molesta que le recuerden su pasado MAPU?
-Nada que ver, estoy enamorado del MAPU. En los viejos amores uno es responsable de los afectos que ha generado, entonces no voy a renegar ni del MAPU ni de ningún amor de mi vida.

-¿Cómo era la relación con su papá, que era un hombre de derecha?
-Yo provengo de una familia donde había dos tipos de hombres: los italianos y los que querían ser italianos. Esto ha atravesado mi vida. Cuando fue el Mundial del ’62, mi papá alegaba contra Leonel Sánchez y yo contra esos jugadores italianos millonarios. Después, en la revolución estudiantil, obviamente quedamos en posiciones distintas. Luego vino el movimiento social y la polarización. Con mi padre siempre hubo un respeto por la diversidad, pese a que éramos muy distintos.

-Tener un hijo subsecretario a los 25 años, aunque sea de otro gobierno, me imagino que de alguna manera era un orgullo.
-Esa es la contradicción: en esa época le expropiaron a mi padre Cimet-Sindelen. Pero entendía que éramos distintos y dijo: “De acuerdo, yo he trabajado toda la vida” y partió a trabajar en una empresa que hacía ventanas venecianas.

“Encasillar políticamente a los empresarios es pueblerino”

“Encasillar políticamente a los empresarios es pueblerino”

-Se dice que hace algunos años pensó en escribir un libro con su amigo ??scar Guillermo Garretón con el título “Qué significa ser empresario de izquierda”.
-No, nunca pensamos escribir un libro. Lo que nos ofreció el director de The Clinic fue escribir una columna. No hay empresarios de izquierda y de derecha, no me gusta eso de izquierda o derecha, es una división antigua, del siglo XVIII. Hay empresarios no más. Algunos votan por la Concertación y otros por la Alianza. Es como un pianista: no hay de derechas ni de izquierdas. Yo creo que la diferencia está en que algunos empresarios creían que se debían sólo a sus accionistas y después se dio un tremendo paso con el tema de la responsabilidad social. Creo más en la división entre empresario moderno y antiguo. Los primeros creen que la comunidad es parte endógena de la competitividad. Si quiere ponerlo en otras palabras: lean las especificaciones que la Coca Cola les pide a sus proveedores donde los obliga a respetar los derechos de sus trabajadores y de la comunidad.

-¿Se considera un empresario exitoso?
-Sí, cómo no me voy a considerar exitoso.

-Y en la cultura concertacionista, ¿cómo cree que se ve esto, donde no es habitual un empresario exitoso?
-Hemos incorporado el emprendimiento a nuestra forma de ver la sociedad del siglo XXI: también queremos ser buenos y exitosos. Y si lo somos, perdonen la vanidad, estoy orgulloso de serlo y trato que la gente de nuestra cultura -cosa que se ha ido logrando de manera importante- valore el emprendimiento como una de las cuestiones importantes de este siglo. Es cierto que los partidos de la Concertación tenían una visión negativa del empresario. No crea que es fácil cambiarla. Cuando digo que soy presidente de una empresa que gana mucha plata, no falta el huevón que me critica como vendido al sistema, pero la cultura evoluciona.

-En Chile los empresarios tradicionalmente han sido de derecha.
-Cuando me encuentro con los empresarios europeos hay de todo. Cuando me encuentro con los japoneses hay budistas y no budistas. Vean ustedes lo que pasa en el Silicon Valley, en la Bolsa norteamericana: los más exitosos son tipos que en los 60 eran hippies. Entonces esto de encasillar a los empresarios es una cosa pueblerina de Chile.

-César Barros escribió una columna llamada El Mito de la Izquierda Empresarial. Decía que no existía como tal, que eran casi todos ejecutivos, no emprendedores. Usted es la excepción a esa regla???
-Yo cuando me refiero a este tipo de cosas soy cuidadoso con las personas. Creer que los que trabajan en las empresas o los empresarios no son de la Concertación es no entender que la mitad del país, al menos, es de la Concertación. Entonces hay “ene” gente que es de esta sensibilidad.

“Invertec será exitosa a nivel mundial”

-¿Cómo proyecta a Invertec en un par de años más?
-Está programado que crezca todos los años entre 20% y 25% en ventas. La veo como una empresa que puede tener un éxito mundial. En 2006 la salmonera ganó US$ 15 millones y para el 2007 se incrementarán. El nuevo producto de Invertec – porciones marinadas con distintas recetas por país- ya incursionó en los mercados, con ventas por US$ 2 millones. Si la primera vez vendes eso, es importante. Invertec tendrá un programa de presupuesto que se duplica para 2009.
Salmofood, nuestra planta de alimentos para peces, doblará su capacidad de producción, fortaleciendo también su entrada al mercado chino.

-¿Cuáles son las claves de su éxito?
-El holding Invertec vende US$ 220 millones y jugamos en un segmento muy especializado y por eso somos la número uno en porciones exactas. Ya tenemos los productos de 2008. Hacer una receta cuesta años. Lo que le gusta a un alemán no le gusta a un francés.

-¿Los analistas entienden que el nicho de Invertec es el valor agregado y por ende no se ajusta a los ciclos del precio del salmón?
-Sí porque tenemos el margen más alto por kilo de la industria. Cuando cae el precio internacional del salmón no nos afecta tanto. Cosechamos pescado de 4,2 kilos para mayor eficiencia. Y esto en Invertec significa que cuando los clientes dan vuelta a la izquierda hasta los pescados lo hacen.

-¿Si se abre otra salmonera podría tener el éxito de Invermar?
-Sí, porque el sector vale mucho. Vamos a ser como país el productor número uno en 2008. Como empresa entraremos a la XI Región, compramos una planta de proceso en Coquimbo. Si se dan oportunidades para comprar empresas estamos abiertos a analizar.

-¿Cómo interpretan el exitoso comportamiento en Bolsa?
-Invertec es estable, porque la estrategia comercial es correcta.

-¿El resto de las sociedades de holding como Inverfood se abren a la Bolsa?
-Sí, hacia 2008. Compramos una planta para hacer jugos naturales de uva en Rengo cuyo principal cliente es Coca Cola Company. Chile tiene ventaja comparativa con las uvas. Lo que hemos visto es que estos tipos de jugos tienen alta demanda. El 28 de febrero se inaugura esa planta.

-¿Cuánto invierten en I&D?
-Cambiamos la estrategia de una manera radical. En vez de tener un área de I&D jugamos con el mismo equipo de Invertec al C&D (Conectar y Desarrollar). Eso nos ha salido más barato y para nosotros más productivo. Eso fue hace 7 u 8 años y recién hace unos meses Procter & Gamble comenzó a hacer lo mismo. IBM lo mismo.

Mi consigna es “Quiero sacar a callejear a la innovación”. En Invertec eso se llama perrear. “Este individuo tiene mucho perreo, lo vamos a mandar a perrear”. Hemos visto que la tecnología e innovación surgen en la interacción, en la calle, en la oficina del profesor de la Universidad de Wharton. Por eso quiero ir a callejear a los países de 30°-45° grados sur.

-¿Sus hijos participan en la empresa?
-No porque tienen que hacer el camino propio. Más les interesa “Un Techo para Chile” que esto. La diversidad juega y los proyectos pueden ser tan distintos. Yo miro y trato de hacer lo que mi padre no hizo: un diálogo más frecuente pero definitivamente no???a mi hijo chico le gusta pintar cuadros. Pero la vida tiene muchas vueltas.

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