“No hay estrategia comercial, ni educativa ni energética, ¡cómo seguiremos creciendo!”

lasegunda. El senador y presidente de ChilePrimero, Fernando Flores, está preocupado. Y no precisamente por las próximas elecciones municipales y si su partido apoyará una candidatura comunista o, finalmente, irá en pacto con la Alianza. Tampoco le inquieta el desenlace que tendrá para la Concertación la controvertida apuesta de presentarse dividida en dos listas a los comicios de Octubre. Aunque piensa que “Pepe Auth se olvidó que es presidente de partido y todavía cree que es experto electoral. Así no ganará la voluntad política del país y producirá contradicciones”. Flores afirma que su mayor esfuerzo está, hoy, puesto en encontrar la mejor manera para que el país “enmiende el camino” y contribuir a que “entre en el centro del debate nacional, el cómo el país debe crecer más. Es la única manera de dibujar el futuro”.

Y en este esfuerzo ha encontrado varios aliados que ponen el mismo tema sobre el tapete: los magros resultados de Chile en todos los últimos índices de competitividad. Realidad que se ha visto más recientemente potenciada con la venida del “gurú” norteamericando del management, Michael Porter.

“Al igual que Porter, no veo qué es lo nuevo que estamos vendiendo como país, o dónde está la producción de nuevos empleos”, dice inquieto. Continúa: “la productividad está estancada, no tenemos un plan basado en producir valor agregado ni posicionamiento único del país”.

A juicio de Flores, el verdadero talón de Aquiles radica en la falta de una estrategia. “Tenemos que dejar de hablar netamente de innovación como un concepto vago. A este país le falta una estrategia comercial y de desarrollo definida”, agrega convencido.

– Sin embargo, el Consejo de Innovación entregó precisamente una estrategia a la Presidenta Bachelet…

“No tenemos nada de eso, tenemos puras ilusiones. Lo que existe es una comisión privada, formada por ciertas personalidades, que ha hecho un informe, pero que no ha sido socializado en el país. El país entero debiera estar discutiéndolo y hablando de esto, pero no han sabido poner el debate en la agenda”.

– Se supone que están en eso y que la “socialización” de la estrategia es el objetivo de este “segundo tiempo” del consejo que ahora encabeza Eduardo Bitrán.

“No nos sirve un Consejo de Innovación que elabora documentos secretos. Puede que lo que digan se transforme en una estrategia, pero por el momento es nada, no está en el presupuesto de la Nación, ni en el centro del debate de los partidos políticos, ni los empresarios lo discuten. Lo que más uno podría decir respecto a ese consejo y con oídos simpáticos, sería ¡qué bueno que eso esté empezando a pasar! Pero eso es insuficiente”.

UN PLAN COMERCIAL MÁS QUE ESTRATEGIA DE INNOVACIÓN

– Volviendo a Porter, él sugirió una política de clusters, que es precisamente lo que recomendó hacer el Consejo de Innovación…

“La política de clusters, por definición, está basada en lo que ya somos relativamente buenos, y desgraciadamente esos son los recursos naturales. Pero lo que el consejo no tomó en cuenta es que existe una subindustria incipiente que se llama la matriz productiva de las grandes revoluciones tecnológicas y que son los 2 tsunamis: informática, biotecnología y nanotecnología.

Ellos no nacen de la tradición del país y tenemos que poner piezas fundamentales en esos sectores, porque si no quedaremos out y eso afectará a los recursos naturales. Los clusters no nos sirven para eso y una estrategia a largo plazo no puede obviar eso”.

– ¿Qué propone usted concretamente?

“No es mi rol proponer algo en concreto ni el de nadie en particular. Es de todos y yo quiero participar en la elaboración de una propuesta. Pero ¡tomemos este tema en serio! No está en la agenda de las próximas elecciones ni en lo que se discute y debiera estar, ¡si es el problema principal del país!

Estamos hablando del futuro de Chile y no hay estrategia comercial, ni educativa, ni energética, ¡cómo seguiremos creciendo!”

– ¿Y cuál es, a su juicio, la diferencia entre una estrategia de innovación y un plan comercial?

“Una estrategia de innovación es a muy largo plazo, mientras que un plan comercial es para los próximos años, que es lo que Chile necesita. Chile está declinando y la única forma de arreglar los salarios es que mejore la productividad. Pero estamos errando en la estrategia, que obviamente tiene que ser a través de productos innovadores que produzcan ofertas únicas, pero es un error pensar que la innovación por sí misma la dará.

Si los empresarios y todo el país no se unen, podemos tener todos los científicos del mundo y pasar todos los cursos de innovación, pero no llegaremos a ninguna parte. Tenemos que captar que el mundo hoy está tan globalizado, interconectado y multidisciplinario, que para casi todos los negocios son necesarios diseñadores, cuentistas, novelistas, muy parecido al mundo antiguo, donde la arquitectura y el arte traspasaban todas las disciplinas. Y eso es innovación, pero no lo veo en ninguna parte”.

– ¿A quién le corresponde esta responsabilidad?

“Insisto, el problema es de la estrategia y este es un problema de la élite chilena público-privada, que no se arregla con leyes, ni con plata del Estado ni con dos proyectos industriales. Se requiere de los esfuerzos de un país entero, pero necesitamos convencernos que tenemos que dejar de hablar de pelotudeces y empezar a poner en la agenda los temas que importan.

Reconozco que en la sala del Senado nunca hemos dicho que el problema del Consejo de Innovación no es si vamos a dar más fondos por aquí o por acá, sino que es de la estrategia. Es hora que actuemos con más responsabilidad”.

¿MÁS DOCTORADOS?

– ¿Por qué no ha utilizado la tribuna del Senado para hacer este planteamiento, o para hacer este crudo diagnóstico?

“Quizás no lo habia dicho tan enérgicamente, porque era muy distinto estar creciendo al 5% que como ahora, al 4%. Además, cuando se ven los precios del petróleo y la cosa energética que también está complicada, y la educación, y es así, este debate empieza a ser esencial.

Hay que promover una cultura de la innovación y cambiar bruscamente la mentalidad de los chilenos, si no ninguna idea, por buena que sea, funcionará. Tenemos que tener referentes como el señor (Horst) Paulmann, por ejemplo, que no estudió nada, pero es un innovador del retail porque creó una empresa que desplazó a gigantes. El no es experto ni en ciencia ni en tecnología”.

– ¿Quiere decir, entonces, que no servirá aumentar el número de doctorados y científicos en el país, como se está haciendo?

“Eso está muy bien, nos dará una base, pero no puede ser el eje central de una política. Eso es para los próximos 20 años, pero ahora qué: necesitamos una estrategia comercial y de desarrollo. Necesitamos tener y crear conciencia que Chile lo necesita y no quedarnos entrampados, como de hecho sucedió en el Parlamento, con que si le agregamos o no la palabra “competitividad” al Consejo de Innovación. Eso demuestra que algo malo está pasando en el país, porque todos sabemos que hoy en día mientras más competitivos somos, mejor para todos”.

– ¿Está de acuerdo con la conducción económica del gobierno frente a esta encrucijada competitiva? ¿no está dividida también como las dos “almas” de la Concertación?

“Tanto (Andrés) Velasco como (Osvaldo) Andrade andan perdidos respecto al futuro del país. Discuten cosas de énfasis y acentos, pero no hay una estrategia de desarrollo que incluya alianzas público-privadas. Gobiernan para los chilenos de hoy y se olvidan de los del mañana, que también serán chilenos”