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Mundo

Noticias Octubre 8, 2005

Otras selvas: webcam

Times Square

Hace unas semanas que en el blog de Fernando Flores me impresioné de poder ver en directo la vida natural en Africa del National Geographic, con todo y sonido. No he dejado de sorprender al que se me acerque con tamaña experiencia. Pero como me enganché con este fenómeno de la webcam, en el último tiempo continué buscando y ahora converso con mi querido hermano desde México, así en directo con buena imagen y sonido. Pero hoy quería compartir también las otras selvas del planeta, ciudades y lugares que sorprende visitarlos así en vivo:

Nueva York, Los Angeles, París, Londres, Madrid, Buenos Aires, Santiago, Ciudad de México, Hong Kong, ?????? (Sapporo, Japón).

Y cosas curiosas como:

En taxi por Barcelona, Peluquería en Japón, Estación australiana en la Antártica, Puerto de Hamburgo.

Para continuar buscando pueden visitar WorldLive. Hay muchas otras cosas, pero esas las dejamos para la curiosidad de cada quien. No encontré con sonido, así que, si la encuentran, por favor, me avisan.

Noticias Octubre 4, 2005

Un Gobierno para el Mundo

La BBC lo imaginó ¿y por qué no podría ser cierto? …algún día. Este tipo de noticia, por lo menos orienta las esperanzas y fija un futuro hacia dónde avanzar como humanidad:

Mandela
Mandela, presidente de un mundo ideal
Quince mil personas eligen el ´gobierno de fantasía´ del planeta en una votación electrónica organizada por la BBC

En un mundo ideal, el sudafricano Nelson Mandela sería el presidente de un gobierno planetario multicolor, anglosajón y multiconfesional, pero sin ninguna mujer ni ningún político actualmente en el poder, dominado por los tecnócratas y empresarios, con una curiosa cohabitación a la francesa entre idealistas de izquierdas y personajes del establishment financiero.

La BBC anunció el ayer el resultado de las primeras elecciones mundiales de la era global: un ticket Mandela-Clinton con el Dalai Lama como ministro de Asuntos Exteriores, el pensador de izquierdas Noam Chomsky a cargo de Interior (se supone que para preservar las libertades civiles en la era del miedo), y el director de la Reserva Federal norteamericana, Alan Greenspan, en el puesto de ministro de Economía. El dream team lo completarían el arzobispo sudafricano Desmond Tutu; el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan; el especulador de las finanzas George Soros, y los empresarios Bill Gates (Microsoft), Richard Branson (Virgin) y Steve Jobs (Apple). Queda claro que los habitantes de la tierra dan prioridad a un manejo prudente de las finanzas, con algún que otro toque de idealismo para tener la conciencia tranquila.

Continúa:

No ha habido sondeos, encuestas a pie de urna ni papeletas mariposa, y el índice de participación (quince mil personas de un total de seis mil millones de habitantes del planeta) fue -acorde con los tiempos- de tan sólo el 0,000025 por ciento. Aún así la BBC considera que se trata de un gobierno democrático de fantasía representativo de los anhelos de la población mundial.

La cadena estatal británica de radiotelevisión invitó a votar a todos los lectores de su página web, ganadora de numerosos premios, ofreciendo una lista de cien personajes de la política, las finanzas, la filosofía, las artes y los deportes entre quienes escoger el gabinete ideal para regir los destinos del planeta. Al margen de otras consideraciones, los resultados han sido divertidos. George W. Bush quedó en el lugar cuarenta y tres de la lista de preferencias -y eso que las elecciones empezaron antes del Katrina-, superado por su archienemigo Fidel Castro (36), y el presidente venezolano, Hugo Chávez (33), quien según el reverendo Pat Robertson, teleevangelista norteamericano con notable influencia en la Casa Blanca, “debería ser derrocado por la CIA”.

El político del momento más valorado es Tony Blair, que en el puesto duodécimo se quedó fuera del gobierno por los pelos (la oposición era mucho más fuerte que los tories británicos). En el banquillo de los suplentes, por si se producen dimisiones, se encuentran también la líder de la oposición birmana, Aung San Suu Kye (la mujer más votada, en el lugar 13), Hillary Clinton (16) y el cineasta norteamericano Michael Moore, otro miembro destacado del club de fans de Bush (el crujir de dientes en el despacho Oval se oye hasta en el Big Ben). El Papa Benedicto XVI acabó en el puesto 28, muy lejos de líderes religiosos como el Dalai Lama y el arzobispo Tutu.

Las elecciones patrocinadas por la BBC se han realizado mediante un sistema mayoritario de listas cerradas, lo cual siempre es polémico. Entre los candidatos figuraba el juez Baltasar Garzón (escrito Balthazar, como el protagonista del Cuarteto de Alejandría de Lawrence Durrell), pero no Zapatero, y menos aún Aznar, Rajoy o los miembros del tripartito. Los candidatos se hallaban repartidos en cuatro categorías -políticos, pensadores, economistas y otros-, y cada participante votaba los integrantes de un gobierno con once carteras (la idea se ha inspirado en las competiciones de fútbol-fantasía tan de moda).

Ronaldinho y Deco no figuraron en las listas de la BBC, y no por culpa de su baja forma o la política de rotaciones de Frank Rijkaard. En el fondo mejor para ellos, porque David Beckham hizo un ridículo espantoso en el puesto número 72, y Zidane tampoco salió bien parado. El electorado global tuvo la sensatez de no elegir a ningún deportista ni cantante, aunque Bono -del grupo U2- quedó decimocuarto. Otros de los grandes derrotados fueron el gobernador de California Arnold Schwarzenegger, el magnate de las comunicaciones Rupert Murdoch, la tenista Maria Sharapova, Ossama Bin Laden (70) y la actriz Jennifer López (92).

No salió elegido Bush, ni Condoleeza Rice, ni el ministro de Defensa Donald Rumsfeld, ni el neocon Paul Wolfowitz. Pero nadie puede acusar a los votantes de antiamericanos: la mitad de las papeletas se emitieron en Estados Unidos.

Noticias Octubre 3, 2005

Más empleo para los jóvenes

En la Revista Mujer del diario La Tercera del Domingo 25 de Septiembre de 2005, apareció un buen artículo sobre el desempleo en los jóvenes profesionales.

Es una preocupación de total validez porque el desempleo se ha mantenido muy por encima de las cifras de adultos durante estos últimos años. El diagnóstico es muy ilustrativo de las consecuencias para los jóvenes que buscan infructuosamente empleo, como lo relatan los profesores de la Universidad. El aporte que podemos hacer es que, si somos sensibles a que cada joven desempleado es una persona que sufre y que es una tremenda injusticia aceptar la falsa esperanza del título como posibilidad de trabajo, entonces no basta con esperar a que el mercado corrija el exceso de oferta de profesiones universitarias ni que los jóvenes después de grandes fracasos, a eso de los veintisiete o treinta, se pongan a estudiar una carrera técnica. Felizmente, hay anuncios de diversas fuentes que la obsesión neoliberal de arreglarlo todo con el mercado y la competencia comienza a ceder. Las catástrofes medioambientales en Estados Unidos lo refuerzan y en América Latina, la necesidad de diseñar y ejecutar políticas públicas que adapten a los países al mundo global y digital. Es inexplicable que luego de todas las promesas rotas de riqueza si los países hacían la tarea, aún se vuelva con la misma receta. Además de correcciones de políticas para orientar a las instituciones educativas y a los jóvenes que estudian, se requieren esfuerzos en la línea de validar la necesidad de desarrollar competencias que en lo práctico orienten a los jóvenes en pasar de ???buscar empleo??? pega, chamba o curro, y aprendar a hacer ofertas a partir de sus competencias. Este énfasis no aparece aún en el debate sobre el desempleo.

Hace diez años, Fernando Flores yFrancisco Varela escribieron un manifiesto sobre la educación que adelanta visiones profundas en esta dirección: ???en el campo de la educación, significa que en la época de flexibilidad en que vivimos tan importante como aprender ciertos oficios y saberes, son los saberes reflejos: aprender a aprender, conocer cómo se conoce, cambiar en el cambio. Estos no son juegos de palabras, se trata de tareas indispensables, nuevos saberes reflexivos que nos dejan mejor situados cuando la certidumbre y lo estable dejan lugar a la incertidumbre y la deriva. La mirada ontológica nos enseña que somos precisamente seres que construyen mundos, seres abiertos a posibilidades. El conjunto de transformaciones que generan maestría en esos saberes reflejos hacen factible un espacio para la aparición de actores sociales que se alinean con la historia. Una educación que ignore esta necesidad criará jóvenes a merced del desempleo, la obsolescencia y la perplejidad causados por la fragmentación social que es lo que nos está ocurriendo hoy. En cambio, si repensamos la educación con esta nueva mirada, fomentando transformaciones consecuentes, abriremos un nuevo estilo de existencia donde el trabajo, el ser social y la necesidad de una vida significativa son preeminentes???Educación y Transformación

JOVENES DESEMPLEADOS
Al límite por una oportunidad

Probablemente, para la mayoría de las personas el término ???cesante ilustrado??? es familiar. Hijos, sobrinos, primos o amigos se debaten a diario en una guerra por alcanzar la oportunidad que les permita demostrar en el mercado laboral el talento y las capacidades con que han egresado de sus carreras universitarias.

Las opciones laborales para los jóvenes escasean. Las habilidades y los buenos resultados académicos no siempre son factores relevantes para encontrar trabajo en un escenario dominado por el “pituto”, los contactos y en casos fortuitos, la buena suerte.

Incluso algunos se sienten engañados, pues las promesas de empleo seguro dadas por profesores e instituciones educacionales, durante los cinco o seis años de estudio, no tienen relación con la realidad que enfrentan a diario.

Este escenario, marcado por el pesimismo, se contradice con un entorno macroeconómico que muestra cifras muy optimistas: 6,2% de crecimiento del PIB proyectado por el Ministerio de Hacienda para 2005; 8,6% de desempleo en el trimestre mayo-julio según el INE; y una balanza comercial con superávit de 5.897,2 millones de dólares, según cálculos del Banco Central. Las cifras dan cuenta de un Chile próspero, pero que parece ajeno para un grupo importante de la sociedad.

Ajeno, puesto que para el segmento de jóvenes entre 20 y 24 años el porcentaje de cesantía oscila, desde 1999, en torno a un 20%, duplicando el total nacional. Para ellos la recuperación ha sido esquiva y lenta, mucho más que en otros períodos de bonanza económica, y las razones motivan los trabajos de investigación de economistas, docentes y sociólogos.

Conseguir el soñado empleo se ha convertido en una aventura incierta para los profesionales recién egresados. Procesos de selección sin respuestas provocan la baja en su autoestima e incluso un cuestionamiento de las propias capacidades, producto de la constante promesa incumplida: “te llamaremos”???

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Noticias Octubre 3, 2005

Evocaciones del homenaje a Isaiah Berlin

La semana pasada el Senador Fernando Flores publicó un artículo en su blog haciendo un homenaje a Isaiah berlin. Aquí quería hacer un comentario, que por espacio no cabía en los comentarios del blog del Senador.

Uno de los valores que me mantienen atento al senador Fernando Flores es su capacidad de enfocar preocupaciones y conversaciones, incluidos libros y autores que son relevantes para el presente y el futuro de nuestra vida.

Cuando a fines de los noventa, en el entorno del Senador comenzó a sonar con fuerza el nombre de Isaiah Berlin, por supuesto, que me hice de algunos de sus libros y especialmente de la biografía estupenda, cariñosa y panorámica, tanto de la vida de Berlin como de la cultura política del Siglo XX, que escribió Michael Ignatieff.

Sin embargo, la presencia de Berlin era como estos efectos sicológicos que hacen tener esa angustiosa sensación de estar en un lugar, o de haber dicho o escuchado algo, que ya antes habíamos vivido. Hasta que en algún momento, años después, se me vino a la memoria un antiguo libro de Mario Vargas Llosa llamado Contra Viento y Marea, que debe haber escrito por el año de 1982, pero que yo leí dos o tres años después, gracias a mi amigo el escritor Luis López Aliaga. En esta obra aparecían más de algún artículo y homenaje al legado de Isaiah Berlin.

En efecto, se me hizo claro tanto de las ideas y preferencias sobre la política, las ideologías y la democracia que yo tenía ya por mías, originales y quizás desde el nacimiento, pero que en su momento me ayudaron a comprender y madurar el proceso político que vivíamos en el Chile de los ochenta.

A Vargas Llosa, Berlin le había servido para fundar intelectualmente su sentimiento de desencanto con la izquierda intelectual europea y las experiencias revolucionarias de América Latina, con un llamado al realismo, la responsabilidad y la valorización de la democracia como valor imprescindible.

Es posible que en esos años -y quizás por lo mismo lo había olvidado- que no me hayan convencido ni seducido tales reflexiones, tan compuestas para jóvenes que comenzábamos a encantarnos con el cambio, pero sí es seguro que en algún tiempo posterior hicieron su trabajo, y desde el trasfondo de la conciencia me revelaron esos sentidos de una política menos heroica, menos glamorosa, pero que por lo menos asegurara que nadie debía morir durante el proceso, que estábamos obligados a ponernos de acuerdo, aunque todos perdiéramos un poco, porque de lo que se trataba era de avanzar hacia una mejor vida pero que el remedio no terminara siendo una vez más peor que la enfermedad.

Fue casi romántico, y especialmente de justicia con el Vargas Llosa nada glamoroso que antes -¡mucho antes!- se desencantó de las revoluciones y se comprometió con la democracia. También es cierto, que desde ese tiempo han seguido disgustándome algunas de sus opiniones, pero a eso ya a quién le importa.

Noticias Octubre 3, 2005

Héctor Aguilar Camín en Chile

Una de las personas más interesantes que conocí en México fue Héctor Aguilar Camín, escritor destacado, historiador y analista político. Con una controvertida participación en la escena intelectual mexicana, lideraba un espacio cultural de incomparable calidad, la Revista Nexos. Tuve la oportunidad de presenciar las sesiones de trabajo creativo de su equipo, formado por personajes de una profunda formación intelectual, creativos y sensibles al mundo. Poetas, historiadores, periodistas. Necesitamos aprender de la sólida fuerza cultural de los mexicanos. Aquí les comparto una entrevista a Héctor Aguilar Camín, aparecida hoy en Revista Quépasa:

poder
Héctor Aguilar Camín: “Chile debe abandonar su nacionalismo rancio con Bolivia”

Héctor Aguilar Camín

En su última novela, titulada La Conspiración de la Fortuna, que lanzó hace una semana en Chile, el escritor mexicano vuelve a uno de los temas que más lo apasionan: los vericuetos del poder. En esta entrevista Aguilar Camín habla con crudeza de las elites latinoamericanas, critica la posición de Chile frente a Bolivia y se refiere a la “incestuosa” relación entre política y dinero.

El mexicano Héctor Aguilar Camín (59) tiene dos vocaciones: las letras y el poder. Escritor, analista político, doctor en historia y periodista, el autor de La Guerra de Galio y Morir en el Golfo es uno de los más renombrados intelectuales latinoamericanos.

Siguiendo las huellas de esas novelas, en su nuevo libro, La Conspiración de la Fortuna, vuelve sobre uno de los temas que más lo apasionan: los vericuetos del poder. Esta vez con unrelato basado en la historia de quien fuera su amigo y presidente de México, Carlos Salinas de Gortari. “Me interesa escribir sobre el poder”, dice, “porque tiene un fondo trágico que es de un gran atractivo; es una de las pasiones sobre las que siempre ha girado la literatura”.
Su visita a Chile para participar en el Foro Latinoamericano Bicentenario y presentar su nuevo libro, coincidió con las revelaciones de que Claudio Teitelboim (ahora Bunster) no era hijo del jerarca del PC, Volodia Teitelboim.”Cada vez que vengo a Chile sé cosas insólitas como lo de Bunster y Teitelboim” comentó en una conferencia al ser consultado sobre qué tema de Chile le gustaría escribir.

Amigo entre otros de Luis Maira, José Miguel Insulza y Jaime Estévez, desde 1990 que Aguilar Camín viene al menos una vez al año a Chile. Esto, sumado a sus regulares viajes por América Latina, lo han convertido en un testigo directo de la historia reciente de la región.

– En su nueva novela La Conspiración de la Fortuna, el protagonista es un político liberal con muchas ideas de cambio, pero que fracasa en sus objetivos de reformar el sistema económico de su país. ¿En qué medida ese tipo de político sigue vigente en América Latina?

Continuar la lectura:
– Mi personaje es un político que usa los instrumentos tradicionales de la política: acumular fuerzas, dedicándoles mucho tiempo a los amigos y a los enemigos. ??l es un liberal que vive en una república mafiosa, corporativa. En parte fracasa porque su idea de la política no corresponde con los hábitos y costumbres de su sociedad. Tiene cierta relación con Latinoamérica, forcejeada entre los intereses establecidos, nacionalistas y estatistas, y esta oleada liberal o neoliberal que en las últimas décadas ha presionado para abrir las economías. El fracaso del personaje podría verse como el fracaso de otros modernizadores que no han podido cumplir su programa y han terminado mal.

– ¿Como quiénes específicamente?
– Como Carlos Menem y, en parte, Carlos Salinas de Gortari, quien en México terminó sus reformas con una rebelión indígena y una tremenda devaluación de la moneda.

– Tanto en su nuevo libro como en la Guerra de Galio usted se refiere a la continua interacción entre la política y los intereses económicos…
– En todas partes, poder y dinero son hermanos incestuosos.

– ¿Cuál de ellos ejerce mayor poder en América Latina: las fuerzas políticas o las económicas?
– Durante mucho tiempo fue el poder político el que reinó por encima del poder económico. Pero en esta época nueva, no sé si los poderes fácticos económicos puedan alcanzar un peso político mucho más decisivo.

– ¿Usted piensa que el mundo anglosajón ha resuelto mejor la relación dinero-política?
– Sí. Los anglosajones tienen muy bien armado el tema de que lo fundamental -y en eso no se pierden- son los negocios. Es una sociedad que está hecha para hacer buenos negocios y en eso los políticos no se confunden. A partir de ese acuerdo sustancial, es muy fácil el intercambio de política y empresas. Lo normal de un político estadounidense es que vaya de la empresa privada al servicio público y luego regrese a otra empresa privada. En nuestro continente, la excepción son los empresarios que quieren hacer política.

– ¿Y es bueno que los empresarios ingresen a la política?
– Es importante que ingrese a la política cada vez más gente talentosa, capaz de conducir distintas actividades, gente con liderazgo y con buena formación. Personas con ambición legítima y también de la otra, porque hace falta de las dos para ingresar en la política.

– Entonces, más que vetar la relación política-dinero, usted propone transparéntarla.
– Hay que reglamentarlo. Desde luego que no hay que prohibir nada. El argumento de que alguien, por ser un empresario rico, no pueda hacer política me parece una discriminación inaceptable. Al contrario, hay mucho talento en el mundo privado y puede ser un enriquecimiento extraordinario para las políticas públicas.

– Pero se podría afirmar que una mayor irrupción de empresarios en política apunta a representar intereses privados y no intereses nacionales o públicos.
– No nos hagamos los santos. Nuestros políticos han representado siempre intereses privados y tenemos una historia de corrupciones personales y de abusos de dineros públicos que es en parte la historia central de nuestros políticos. De manera que el hecho que no haya habido empresarios no ha garantizado en ningún sentido un manejo correcto de los dineros públicos.

– Aun así, lo cierto es que existe en nuestro continente un cierto rechazo popular a las grandes fortunas.
– En América Latina, y en México en particular, tenemos la obsesión de combatir la pobreza -y naturalmente que hay que combatirla-, pero no tenemos una obsesión equivalente de cómo generar riqueza. Tenemos una idea “territorial” de la riqueza, como si la riqueza fuese una cosa fija, que está ahí, y que si alguien toma una parte, le ha quitado su pedazo a otros. No tenemos una idea dinámica, elemental de la riqueza, de que algo que se crea y crece. La riqueza que creó Bill Gates, por ejemplo, él no se la quitó a nadie, sino que la creó a partir de su desarrollo empresarial, y ése es un asunto que en América Latina no tenemos claro. Aquí hay una cierta sospecha de que los ricos son ricos porque han tenido prebendas, o porque han tenido negociados. Lo que es verdad es que durante toda la época estatista, ser empresario significaba en buena medida conseguir ayuditas del gobierno.

“No tenemos buenas elites”

– ¿Cómo evalúa usted a las elites latinoamericanas?
– No creo que tengamos buenas elites. Los políticos se parecen bastante a la población, y la población no es rica en educación y experiencia. El promedio de los políticos que llevan la delantera en México es un hombre que ha terminado sólo una licenciatura, prácticamente no ha salido de México. Tiene extraordinarias potencialidades pero no tiene una gran formación ni la gente que está alrededor de él.

– ¿Y eso que usted ve en México se extiende a otros países de América Latina?
– Yo veo a Hugo Chávez y me pregunto por la clase de colaboradores que tendrá. En Kirchner veo la repetición de la misma clase política de Argentina de toda la vida, sólo que peleada entre sí. Veo una gran crisis de corrupción en la clase política brasileña, una crisis de calidad en los gobiernos de Bolivia, Ecuador y Perú. De modo que es una buena idea que el talento que haya, venga de donde venga -sea empresarial o no- vuelva a la clase política, compita por el poder y por el liderazgo público.

– Si América Latina fuera una bolsa de comercio y usted tuviera que poner sus fichas y apostar a alguna acción a futuro, ¿dónde lo haría, suponiendo que ese país va a ser en una década sólido económicamente?
– Como país le apostaría a Chile. Pero si yo fuera un inversionista audaz y tuviera muchos recursos, haría lo que está haciendo Carlos Slim: apostaría en cosas fundamentales – la telefonía, la electricidad, el gas de Bolivia- en naciones cuyo riesgo país es muy alto. ¿Por qué? Porque allí te puedes comprar cosas que tienen un gran valor por muy poco dinero, y un empresario serio puede hacer una muy buena empresa en cualquier lado, pese a todas las adversidades.

Hay un nacionalismo rancio

– ¿Qué opina de la imagen que proyecta Chile en la región? Se ha hablado mucho de los anticuerpos que provoca por ser “los buenos alumnos” del barrio y de la soberbia de los empresarios chilenos en el continente.
– No concuerdo con que la imagen de los chilenos sea de prepotencia, aunque no conviene presumir demasiado las buenas aventuranzas que uno tiene, porque la envidia es una pasión muy a la esquina. Pero si los peruanos o los mexicanos o los brasileños no toman nota de las buenas cosas que ha hecho Chile para mejorarse, pues problema de ellos. Creo que hay seguir haciendo buena letra.

– ¿Qué desafíos ve en la región para Chile?
– En la región Chile tiene un problema pendiente que es Bolivia, y creo que Chile debe abandonar su nacionalismo rancio, territorial, de no abrirle a Bolivia su paso al mar.

– ¿Entonces es Chile quien debería tomar mayor iniciativa en su relación con Bolivia?
– Sí, porque quien lo puede hacer es el país más fuerte. Además, le puede convenir mucho a Chile establecer una solución territorial a un problema muy viejo y muy desagradable, de una época muy empobrecedora que fueron las guerras de nuestros ejércitos. Hay que darle vuelta a la página. Un buen arreglo con Bolivia puede ser un maravilloso negocio para Chile.

– ¿Y qué opina de la ponencia que realizó en Monterrey el 2004 el presidente Lagos, cuando se refirió duramente a Bolivia, detallando todas las facilidades históricas que Chile le ha dado a Bolivia para cerrar el tema?
– Esto es una cosa rancia y podrida en Chile y es una cosa rancia y podrida en Bolivia. Las palabras del presidente Lagos fueron la consecuencia de las palabras del presidente Mesa. Creo que Lagos le dio un “repaso” a Mesa que se puso -como decimos en México- de “pechito” para que le diera. Lagos lo hizo por necesidad y recogió grandes aplausos de ese nacionalismo rancio del que hablamos. Aunque a Lagos le fue muy bien, no le fue bien ni a Chile ni a Bolivia con esa esgrima, porque lo que tienen que hacer es arreglar el tema.

Sin concesiones a Pinochet

– Las dificultades naturales de realizar reformas neoliberales han llevado a algunos a sostener qué éstas sólo pueden aplicarse en forma sólida y sostenida en un régimen autoritario como el de Augusto Pinochet.
– No. Estas reformas se han hecho en otras partes en condiciones democráticas, como en España e, incluso, en Chile. Porque una cosa es que Pinochet haya abierto la puerta y otra cosa es que hayan sido los gobiernos civiles los que han mantenido, consolidado y ampliado el rumbo. Yo no le concedo a Pinochet ser el artífice del éxito económico chileno; yo se lo concedo a la persistencia y a la continuidad en las políticas públicas de los gobiernos de la Concertación. Ya son muchos años para seguir atribuyéndole la buena letra de estos gobiernos a la pluma de Pinochet.

– ¿En qué lugar cree que dejará la historia a Pinochet?
– En el que se merece: dictador, sangriento y corrupto.

– ¿Piensa que Chile ya dio vuelta la página a ese período?
– Sí. Primero, porque el desprestigio de Pinochet lo ha separado para todo efecto político de la vida pública y de los partidos de la derecha. Segundo, en el Ejército el pinochetismo ha dejado de ser una tendencia. Y ahora, el tema de la reforma constitucional quita las últimas huellas del diseño institucional de la dictadura. Cuando se promulgue esta Constitución, Pinochet y la época de Pinochet serán un asunto superado.

– En Chile el gobierno de la Concertación va a cumplir 16 años y si triunfa Michelle Bachelet en diciembre próximo van a ser dos décadas de la misma coalición en el poder. ¿Cree usted que la perpetuación del poder aumenta los riesgos de corrupción?
– Chile tiene un proceso democrático, abierto, con instituciones democráticas y en un entorno de liberalización económica y de transparencia económica. No se podría decir jamás que hay una supremacía al estilo PRI de México. Ahora, la excesiva repetición de la misma coalición o de los mismos partidos en el poder sí puede dar pie a cualquier cantidad de complacencias y de corrupciones. Dicen que la corrupción en los políticos es algo que está siempre; es una tentación permanente, como la de un alcohólico ante la tentación de tomarse una copa. Pero es un riesgo creado democráticamente y por lo tanto corregible democráticamente. Si la Concertación después de todos estos éxitos comete errores suficientes y el público juzga que llevan demasiado tiempo en el poder, los echarán a las siguientes elecciones.

– Volviendo al tema continental, hay quienes critican que Chile no ha jugado un rol gravitante dentro la región, pudiendo hacerlo.
– Eso son estas cosas que inventan esos geopolíticos brasileños que siguen enredados en su cabeza por el imperio de Brasil. Lo mejor que le ha sucedido a México en mucho tiempo es el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, pese a que le dicen que ya no forma parte de Latinoamérica sino que de Norteamérica. Una de las cosas que frenan el desarrollo del Mercosur y el desarrollo de Brasil y de Argentina es no seguir el camino de Chile y de México y vincularse con una economía seria, grande, donde hay enormes oportunidades, en lugar de andar inventando bloques que no tienen viabilidad y que son francas simulaciones de integraciones que recuerdan la corona portuguesa en Brasil y el imperio brasileño. Son cosas muy viejas que no ayudan a modernizarse a los países.

Por: Pelayo Bezanilla y Pablo Gazzolo
Foto: Susan Lasen