Con la visita a Cuba de la Presidenta Michelle Bachelet, acompañada de políticos, empresarios y artistas, se manifiesta el doble y triple estándar de nuestra comunidad nacional. Sin contar a la Democracia Cristiana, que es doble estándar mismo, la izquierda claramente muestra que el exilio, la tortura, la prisión política y la censura de la cultura son reprobables dependiendo del signo ideológico de quien lo imponga. Un verdadero “Deja vu” a la Guerra Fría. En el caso de la derecha, depende de los millones envueltos, porque los mismos que critican y se restan de este viaje a Cuba han recorrido innumerables veces China invitados por un gobierno igual y más dictatorial, incluso invasor de otros pueblos. Claro, para qué ir tan lejos con esto de los principios democráticos con el principal cliente de negocios en el mundo. Volviendo a la decisión de la Presidenta y viendo su responsable desempeño económico y político en estos años, es difícil suponer que su visita a Cuba se trate de un simple gusto ideológico, una especie de revancha con el pasado. Quizás, así como la fotografía del Papa Juan Pablo II con Pinochet en el Palacio de Gobierno chileno más que un espaldarazo significó el inicio del fin de la dictadura en Chile, la Presidenta busque utilizar su prestigio político innegable para apoyar con sutileza avances hacia la democracia en Cuba. Deberemos esperar sus gestos.
Les comparto el audio en Radio Cooperativa de Yoani Sánchez, bloggera más famosa de Cuba, sobre este viaje
...y su artículo en El Mercurio:
(Leer más)
















Comentarios recientes
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 2 meses
hace 2 meses
hace 2 meses
hace 2 meses
hace 2 meses