
elpais. Los centros de investigación valencianos dan lugar a muchos proyectos que podrían terminar convertidos en empresas innovadoras: Software bioinformático; biosensores microbianos; servicios de geoinformación vía satélite; alimentos funcionales... Pero tarde o temprano todos llegan al mismo punto: o consiguen dinero o renuncian a sacar la idea del laboratorio. Pasa en todo el mundo pero el contexto económico valenciano, volcado durante años en el turismo y la construcción, no ha ofrecido grandes oportunidades. El Parque Científico de la Universitat de València, creado para acercar ambos mundos dio ayer un ejemplo de cómo conectarlos. El primer Encuentro Capital y Ciencia reunió en la misma sala a unos 60 científicos (con planes muy estudiados para poner en marcha empresas innovadoras) e inversores. Los primeros tenían 15 minutos (antes de que sonase una campana) para exponer la idea, el plan de negocio, el mercado potencial y la necesidad de inversión. Los segundos escuchaban. En los descansos entre los tres bloques temáticos (biotecnología; tecnología de la información y la comunicación, y otros sectores emergentes), en un ambiente informal, con café y cruasanes, tenían ocasión de cambiar impresiones y establecer principios de acuerdo.
(Leer más)

















Comentarios recientes
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 2 meses
hace 2 meses
hace 2 meses
hace 2 meses
hace 2 meses