(Michel Foucault en Wikipedia)
Hace tiempo que tenía interés de compartir mi memoria de título de Profesor de Filosofía, “Michel Foucault, el poder, el saber y la constitución del sujeto moderno" (bajar de slideshare o scribd) que entregué en Septiembre de 1990, hace nada menos que veinte años.
De hecho, todavía me sorprendo del modo cómo conocí a Foucault en clases alternativas en medio de una Universidad censurada, gracias a un profesor que regresaba de Francia y que el centro de alumnos comunista nos compartía.
A pesar del tiempo transcurrido, tiene gran de vigencia para los tiempos que corren, cuando muchas veces nos vence la confusión, la incertidumbre y un malestar extendido a muchas dimensiones de nuestra vida.
Hay muchas claves en el trabajo, como cuestionar las verdades, explorarse a sí mismo en lo histórico que todos tenemos, desarrollar la capacidad de crear y posicionar discursos que hacen sentidos a otros y a nosotros mismos.
En suma, la claridad no llegará más vía acceder a la información ni menos a una esquiva verdad, sino reconociendo nuestra en propia historia lo arbitrarios que son nuestros pensamientos y creencias, y liberándonos para colaborar y competir en la construcción de sentidos colectivos para la época en que vivimos.
En fin, están ahí preguntas de siempre que me han inspirado sobre la mente, la inteligencia, el poder y la capacidad de transformación individual y colectiva. Por cierto, tiene una lectura posible desde la política, aunque no ideológica sí inspirada por el cambio hacia la libertad y la equidad.
Veinte
años después, seguro que matizaría mucho, dudaría mucho más y profundizaría en
algunos puntos que entonces no hice, pero nada más, sólo queda la invitación a
mirar, hojear y si se entusiasman a conversar en torno de un autor que puso
patas arriba algo más que la filosofía y las ideologías de su época.
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Debo agradecer a ti, veinte años después que sigo leyendo a Foucault y sigo enocntrando en él luces para enterder esta realidad ( o realidades) tan incierta y llena de caminos complejos. Un abrazo.