La crisis financiera según Muhammad yunus

Enviado por Ricardo Roman el 07/11/2008 a las 0:34

lanacion. Muhammad Yunus: lecciones de la crisis. Para el Nobel indio, el capitalismo degeneró en un casino de mercados impulsados por la ambición y una especulación sin límites. "Se construyeron castillos en el cielo -dice- y de pronto la gente se dio cuenta de que esos castillos no existían". El Premio Nobel de la Paz Muhammad Yunus dice que la avaricia ha destruido el sistema financiero mundial. En un diálogo con la revista alemana Der Spiegel que apareció en la plataforma online de la publicación, el celebrado creador del sistema de créditos para los más pobres habló sobre la motivación de la ganancia, la conciencia social, y reflexionó sobre qué debería hacerse para terminar con la crisis financiera.

-Señor Yunus, durante años usted ha estado predicando una manera más socialmente consciente de hacer negocios y ha denunciado la concentración estrecha en la maximización de las ganancias como dañina. Ahora todo el sistema financiero tambalea...

-El giro actual de los acontecimientos me pone triste. El colapso ha afectado a tanta gente y de pronto ha vuelto inestable al mundo entero. Ahora deberíamos concentrarnos en asegurar que nunca vuelva a darse una crisis financiera de este tipo.

-¿Qué debería hacerse?

-Hay baches inmensos en el actual sistema financiero que hay que rellenar. El mercado, claramente, no es capaz de solucionar estos problemas por sí mismo y ahora la gente tiene que correr a los gobiernos en busca de ayuda de emergencia. No es buena señal porque muestra que la confianza en los mercados se ha evaporado. En este momento desgraciadamente no hay otra opción fuera de que el gobierno se haga cargo y dé apoyo. Es el método actualmente utilizado para combatir la crisis... método que se inició con el paquete de US$ 700.000 millones aprobado en EE.UU. En Alemania el gobierno también se ha metido en la refriega.

-¿Qué problema le ve a esa estrategia?

-La cuestión es que tenemos que volver lo antes posible a los mecanismos de mercado que pueden amenguar la crisis y resolver problemas. Las soluciones deben surgir de los mercados y no de los gobiernos.

-Pero usted mismo dijo que el mercado no es capaz de hacerlo.

-Eso es exactamente en lo que tenemos que trabajar. Por mucho tiempo las principales prioridades han sido la maximización de las ganancias y el crecimiento acelerado... pero eso ha conducido a la actual situación. Cada día tenemos que ver si hay un factor potencialmente dañino en crecimiento en alguna parte. Si percibimos que es así, entonces tenemos que reaccionar inmediatamente. Si algo crece tan aceleradamente que es antinatural, entonces tenemos que detenerlo. ¿Por qué las compañías no invierten todas en un fondo que compre activos que se han vuelto demasiado riesgosos? Incluso puedo imaginar un modelo de negocios para tal programa.

-Usted dice, por un lado, que el mercado tiene que resolver el problema por sí mismo, pero por el otro, critica el crecimiento demasiado acelerado. Eso suena como que usted piensa que el capitalismo orientado a las ganancias ha fracasado.

-No todo. El capitalismo, con sus mecanismos de mercado, tiene que sobrevivir... No hay duda de ello. Lo que rechazo es que hoy haya un solo incentivo para hacer negocios que es la maximización de ganancias. Pero el incentivo de hacer el bien social debe incluirse. Tiene que haber muchas más compañías cuyo objetivo primordial no sea obtener las mayores ganancias posibles, sino el de proveer el mayor beneficio posible para la humanidad.

-¿Y usted piensa que esos dos incentivos son mutuamente excluyentes? El banco que fundó, Grameen Bank, que llevó a que usted recibiera el Premio Nobel de la Paz en 2006, ayuda a la gente y obtiene buenas ganancias.

-Es una compañía que se centra en el bien social y que obtiene ganancias, pero no busca centralmente maximizar sus ganancias. No me interesa convertir compañías completamente orientadas a la ganancia en operaciones socialmente conscientes. Son dos categorías diferentes de compañías, siempre habrá empresas cuyo objetivo primordial sea ganar todo el dinero que puedan. Eso está bien. Pero ganar todo el dinero posible sólo puede ser un medio para un fin, no un fin en sí mismo. Hay que invertir dinero en algo significativo, y yo insisto en que tiene que ser algo que mejore la calidad de vida de toda la gente.

-¿Pero qué tiene que ver un aumento de la cantidad de compañías concentradas en lo social con la crisis financiera?

-Si hubiera más compañías concentradas en lo social, la gente tendría más oportunidades para definir sus propias vidas. Los mercados serían más equilibrados.

-Usted está hablando de salvar al mundo con altruismo...

-Hay muchos filántropos en este mundo, gente dispuesta a ayudar a otra gente dándoles casas, educación, etcétera. Pero eso es una calle de una sola vía. Se gasta el dinero y nunca vuelve. Si se invirtiera ese dinero en una compañía de orientación social, se quedaría en la economía y sería mucho más efectivo porque se usaría de acuerdo a los criterios del mercado y, por tanto, desarrollaría una cierta cantidad de apalancamiento del mercado.

-¿Quién considera qué es responsable del actual derrumbe financiero?

-El mercado mismo, con su falta de regulación adecuada. El capitalismo de hoy ha degenerado en un casino. Los mercados financieros se mueven por la avaricia. La especulación ha alcanzado proporciones catastróficas. Estas son todas cosas que tienen que terminar.

-La crisis financiera actual comenzó como crisis del crédito, los dueños de casas en los EE.UU. ya no podían pagar sus hipotecas. En el Grameen Bank, que ofrece microcréditos, la tasa de repago es cercana al 100 por ciento. ¿Piensa que su banco podría ser un modelo para todo el mundo financiero?

-La diferencia fundamental es que nuestro negocio está muy conectado con la economía real. Cuando damos un crédito de US$ 200, ese dinero irá a la compra de una vaca en alguna parte. Si prestamos US$ 100, la gente quizás compre unas gallinas. Dicho de otro modo, el dinero va a algo con valor concreto. Las finanzas y la economía real tienen que estar conectadas. En EE.UU. el sistema financiero se ha separado completamente de la economía real. Se hicieron castillos en el aire y de pronto la gente advirtió que esos castillos no existen en absoluto. Fue en ese punto donde colapsó el sistema financiero.

-¿Es hora de que los gobiernos intervengan en la economía de mercado y fortalezcan la regulación?

-Tiene que haber regulación, pero no se debe permitir que los gobiernos dirijan la economía. Por el otro lado, se ha demostrado que la "mano invisible" de Adam Smith, que supuestamente resuelve los problemas del mercado, no existe. Esta "mano invisible" ha desaparecido por completo en los últimos días. Lo que estamos viviendo es un fracaso dramático de los mercados.

Por Hasnain Kazim

© LA NACION y Der Spiegel

Traducción: Gabriel Zadunaisky

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hectorgocar
el 15/12/2008 a las 23:27
Me parece estraordinariamente humanitario y cristiano el punto de vista del Sr.Yunus ,cercano al cooperativismo y la revolución en libertad de la década de los 60 en nuestro Chile. ¿ Cuándo el mundo de los negocios y las ganancias desmmesuradas cederá a tan aplaudibles y buenas intenciones?

Aaron
Aaron el 13/12/2008 a las 0:39

Alianza Social Continental: ante la Crisis Financiera exigimos cambiar el modelo

Dirigentes sociales de México, Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, Argentina, Bolivia y Chile, pertenecientes a la Alianza Social Continental, reunidos en Quito el 15 de noviembre de 2008 -al mismo tiempo que lo hacían los líderes del G20 en Washington- discutimos las implicaciones de la actual crisis financiera global y las acciones que deberán emprender los pueblos del Continente. Al evento invitamos al Ministro de Coordinación para la Política Económica de Ecuador, Pedro Páez; al Senador del Polo Democrático Alternativo de Colombia, Jorge Enrique Robledo; y al Embajador de Bolivia en Ecuador, Juan Javier Zárate, quienes expusieron sus apreciaciones ante el tema que nos convocaba.

Después de debatir ampliamente sobre las causas, los responsables, los impactos sobre la sociedad y las propuestas de solución, concluimos:

1. Profundidad y gravedad de la crisis.

· La crisis que vive la economía mundial es consecuencia de los modos de producción y expansión del sistema capitalista. Es, además, de carácter estructural y no sólo financiera como se ha pretendido mostrar. Engloba a su vez otras crisis, como la energética, la alimentaria y la climática. Todas ellas ponen en peligro a la humanidad, ante lo cual los pueblos del mundo deben actuar con celeridad.

· La situación financiera actual es el reflejo de un modelo económico en el que es mejor negocio especular financieramente que producir bienes reales, hasta que las burbujas explotan, como ocurrió también en esta ocasión. Ésta no es una más de las crisis cíclicas del capitalismo; la de hoy es mucha más profunda, pues además de la inevitable sobreproducción que conlleva de suyo el capitalismo, significa la explosión de un modelo económico que ha detenido la producción en el Sur, generando desempleo y profundizando la pobreza.

· Ya en crisis especulativas anteriores habían encontrado nuevos campos de especulación para seguir haciendo grandes fortunas. La de hoy comenzó a gestarse hace años y ni siquiera las guerras permitieron evitarla. Las falsas soluciones que se han planteado lleva a que no estalle solamente en el sector financiero, sino que sus efectos se trasladan a la economía real, provocando recesiones generalizadas, altos niveles de desempleo y angustiosas situaciones sociales en las economías globalizadas.

· Las consecuencias de la crisis financiera están todavía por verse. Su magnitud puede desbordar los cálculos más pesimistas. Las economías que más sufrirán sus efectos serán aquellas que estén más acopladas a los circuitos económicos mundiales, quienes dependen de las exportaciones a los países desarrollados y también quienes más han castigado o perdido su mercado interno debido al neoliberalismo. Los efectos sobre la vida de millones de personas podrían ser nefastos si no se enfrentan las causas reales.

· La crisis actual es de nuevo tipo, no es como las tradicionales crisis cíclicas que son fruto del “mercado”. Es una crisis con causantes concretos: grupos de especuladores que en su avaricia de ganancias llevaron al colapso del sistema, aunque hay que hacer claridad en que no son sólo un sector o grupo económico, sino una forma de inversión que realizan todos los grandes capitales que aparentan ser productivos.

2. Se prueba la falsedad y el fracaso de la ideología neoliberal.

· La reciente crisis financiera es una clara evidencia del fracaso ideológico del neoliberalismo y sus defensores, que plantearon el dogma de la mano invisible del mercado que lo autorregulaba. Ahora aplauden que la ‘mano visible del Estado’ los salve, cuando en los últimos 25 años han predicado que éste sólo debe garantizar seguridad y evitar intervenir en cualquier asunto económico.

3.- En la búsqueda de soluciones deben participar todos los países, consultando a sus pueblos, y no sólo las grandes economías entre las cuales se encuentran los principales causantes de la crisis.

· Si dejamos sólo a los poderosos la búsqueda de soluciones estas pueden ser incluso más especulación, tratando recuperar las perdidas. Ya lo están haciendo con las monedas de algunos países, llevándolas a macro devaluaciones y usando las reservas de estos Estados en un inútil esfuerzo por detenerlas. Plantean también la necesidad de más controles y regulaciones dando más poder a ingratas instituciones como el FMI y el Banco Mundial, quienes desde ya recomiendan a los países incrementar el gasto fiscal, aumentando la deuda externa, cuando antes presionaban o obligaban a lo contrario

· Hoy los países más poderosos y sus transnacionales se reúnen para buscar soluciones, pero en general ponen el acento en estabilizar y salvar al sistema financiero, es decir al causante de la crisis. Aunque hablan de reactivar la economía o al menos de disminuir la profundidad y duración de la recesión, insisten en el “Libre Comercio” y la competencia salvaje, que salvará a los grandes capitales quebrando o absorbiendo a los pequeños.

4. Las soluciones propuestas son profundizar el modelo. · Ante la incapacidad de resolver por sus propios esfuerzos la recesión económica, las potencias acudirán a profundizar el recetario neoliberal de mayor explotación de la mano de obra y los recursos naturales, en busca de reactivar su producción. Incluso la crisis puede ser un pretexto para desconocer los compromisos internacionales tendientes a enfrentar la crisis climática y energética.

5. Los pueblos deben evitar que se pretenda enfrentar la crisis con más neoliberalismo.

· Al evidente fracaso ideológico y en los hechos del neoliberalismo, le debe corresponder la más amplia lucha social en aquellos países donde quienes mal gobiernan insisten en su aplicación como solución, pero también la mayor vigilancia en esos donde sus gobiernos intentan cambiar el rumbo, enfrentando fuertes presiones de los sectores más reaccionarios y antinacionales.

Lineamientos iniciales que proponemos para enfrentar la crisis

Esta crisis financiera nos obliga a intensificar las luchas sociales contra el neoliberalismo y sus promotores, principales causantes de las oprobiosas desigualdades que sufren la mayoría de quienes habitamos los países del Sur. Desde la ASC planteamos algunas ideas que buscan impulsar un modelo económico alternativo:

1.- La integración regional desde los pueblos puede ser una formidable herramienta para enfrentar la crisis sistémica actual.

· Sabemos que hay discusiones inconclusas entre los gobiernos sobre que tipo de integración regional se busca. Los pueblos han ido consensuando su propia propuesta de integración regional, es decir una integración no sólo comercial sino para el vivir bien de todos y en armonía con la naturaleza.

· Ante la crisis global, acelerar este tipo de integración permite la conquista de mayor soberanía para la implementación de modelos de desarrollo propios orientados al vivir bien y en armonía con la Pachamama.

· Frente a la inestabilidad financiera, la escasez de crédito y la tendencia a condicionar el otorgamientos de créditos por parte del sistema financiero multilateral, consideramos fundamental acelerar la creación de un sistema financiero regional que facilite financiamiento sin los condicionamientos tradicionales de los bancos multilaterales, permita una defensa efectiva ante la inestabilidad financiera global y apoye la estabilidad monetaria de todos los miembros ante posibles ataques especulativos contra monedas nacionales, Los movimientos sociales seguiremos mejorando nuestras propuestas sobre el diseño de dichas instituciones.

· La solución no vendrá de volver a firmar cartas de intensión con el FMI o con el Banco Mundial, como han planteado algunos gobiernos.

2.- Los gobiernos deben implementar medidas defensivas inmediatas ante la especulación con nuestras monedas y la posible fuga de capitales, tales como el control de cambio. Somos concientes de que algunos de nuestros países tienen tratados internacionales que limitan sus capacidades para decretar de dicha medida, pero también proveen que en caso de posibles crisis de balanza de pagos por una disminución de los ingresos de importaciones y la disminución de inversiones extranjeras se permite tal medida. Estamos ante una emergencia y por ello hay que tomar dicha medida de forma preventiva.

3.- Compartimos la justa decisión de Ecuador de realizar la auditoria de la deuda externa y, basado en sus resultados, suspender los pagos. Exhortamos a nuestros gobiernos a hacer lo mismo: no se deben pagar deudas ilegitimas y -menos- especulativas.

4.- La crisis global deja claro la vulnerabilidad de las economías que han hecho del sector exportador el único motor de crecimiento. Las exportaciones son benéficas para la economía en la medida en que tienen un alto contenido nacional y por ello dinamizan al conjunto de la economía, pero no se puede depender sólo de dicho sector y estar altamente vulnerables de la fluctuaciones de precios y ciclos económicos de las potencias destino de nuestra producción. Debemos fortalecer el comercio intra-regional complementario, El centro de la economía debe volver a ser producir lo que consumimos nacional y regionalmente.

5.- Es el momento de revisar todos los TLC’s y Tratados de protección reciproca de inversiones. No es posible que se reconozca que el mercado no se autorregula y los gobiernos sigan aceptado la camisa de fuerza que significan estos tratados para intervenir y regular la economía en función de un proyecto nacional de desarrollo para vivir bien.

6.- Lucharemos porque nuestros gobiernos no sólo tengan agresivas políticas anti-recesivas, sino políticas económicas que fortalezcan el mercado interno como principal motor de la economía. Cómo hemos dicho, la crisis global no es solo financiera, sino también alimentaria por lo que debemos poner en el centro de las políticas de reactivación de la economía las tendientes a conseguir la seguridad alimentaria nacional y regional, basadas en la producción familiar y no en monocultivos extensivos que están también atentando contra la sustentabilidad.


Gabriel
Gabriel el 07/11/2008 a las 5:52

Ricardo, a este tipo hay que escucharlo. Y yo escucho, basta del motor de la avaricia por las ganancias a toda costa. Elevemos nuestro estado de conciencia y pongamos a la persona en primer lugar.

Y ese ente regulador, que no puede ser solo el Estado, pienso en el poder emergente de las redes sociales. Tenemos que subir a toda la gente a esas plataformas e ir inventando los canales de participación y regulación, que pienso será pan comido.

Saludos


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